TEMPORADA 1 / EPISODIO 7
COSAS QUE HACER EN BARCELONA CUANDO ERES UNA BUFANDA
- Yo soy
Sentido Común -respondió la bufanda con
una pequeña boca que surgió bajo los ojos.
- ¿Que tú eres QUÉ? -pregunté alucinando en technicolor. Al resto le pasaba
lo mismo.
- Sé que cuesta creerlo...
pero os juro que yo soy Sentido Común, y no ese cuerpo inerte
que hay en el sofá -se inclinó para
intentar señarlarlo con los ojos.
- ¿Quieres decir -dijo Conciencia- que
en realidad él es tu bufanda?
- Algo así...
Lado Oscuro se agachó para recoger el cuerpo e inspeccionarlo. Le daba mala espina.
- Pero
entonces... si tú eres Sentido Común... ¿quién es ese chico? -preguntó Memoria.
- Pues... la verdad, no tengo ni la más
mínima idea.
Se escuchó un "¡BOM!". Lado Oscuro había dejado caer de bruces al cuerpo que, ovbiamente, seguía sin dar señales de vida.
- Joder,
este tío está muerto... -comentó Lado
Oscuro.
- ¡Eh, cuidado, que te
cargas mi medio de transporte! -la bufanda
voló otra vez hasta el cuello del chico, y éste se levantó
automáticamente. Se dio cuenta de que todos le observábamos
boquiabiertos- Er... decid
algo chicos... ¿tanto os ha impresionado?
Yo reaccioné levantándome del sillón y mirando a Sentido Común.
- Hombre, si te he de ser sincero -dije-, después de ver una
chica con alas, un psicópata peludo y una mujer con una cabeza de cuarenta centímetros...
-le puse la mano en el hombro- pocas cosas pueden impresionarme ya.
- Ejem... mi cabeza cuelga
un poco más abajo... -dijo él.
- Ah, perdón...
Me incliné hasta donde había oido surgir la voz, y allí reaparecieron los ojos y la boca.
- Vaya,
vaya... -dijo de repente Humor- Ésto me da una idea... podría hacer
que el náufrago llevara una bufanda, y entonces el cerdo...
- ¡Cállate, Humor! -gritó Valor. Luego se dirigó a Sentido Común-. Bueno... ¿y ahora qué? ¿Te colgamos en una percha?
- Uf... se me ocurren tantas que podría
hacer con una bufanda parlante... -dijo Libido.
- A mí que no se me
acerque -dijo Decencia-. Me da repelús...
- Pues a mí me parece muy
mona... -dijo Imaginación riendo.
- Chicos, tranquilos, soy el mismo de
siempre -dijo Sentido Común en tono tranquilizador-, sólo
que a partir de ahora tenéis que saber que yo no como nunca, pero que debéis
procurar tener alimentado a mi portador. Sin él estaría perdido.
- Vale, estupendo, genial, pero... ¿quién es tu portador? -le
pregunté un poco nervioso.
- Como ya he dicho antes,
no lo sé. Es posible que se trate de un freaker que no haya
acabado de formarse... o quizá su mente haya saltado a la
bufanda y por eso yo puedo ver y hablar. No lo sé. El caso es
que no puedo estar mucho rato separado de su cuerpo.
- ¿Por qué? -preguntó Conciencia.
- Parece ser que existe una
conexión entre ambos. Ayer por la noche me separé de él
durante casi una hora, y tuve que volver a toda prisa porque
sentía como si me estuviera deshaciendo... y él también tenía
mala cara. Pero si nos separamos sólo unos minutos, no pasa nada -y con estas palabras, volvió a salir volando y se
plantó frente a mí de nuevo. El cuerpo cayó otra vez en el
sofá-. ¿Lo ves?
- Ya, ya lo veo... -suspiré- Bueno chicos, os dejo ya porque tengo clase de
piano, pero volveré más tarde. Er.. por favor, no hagáis nada de lo que luego
YO pueda arrepentirme.
- Tranquilo Dani, les
vigilaré por tí -dijo Conciencia.
- Vaya hombre... ¡ya ha
salido la "jefa autoproclamada y que nadie se atreva a
cuestionar mi autoridad", dispuesta a controlar el rabaño! -gruñó Valor.
- Escúchame Valor -replicó ella apoyando el bastón en el suelo con una mano-. Hasta
ahora me he mantenido al margen, pero estoy cansada de ver cómo nos vamos
volviendo cada vez más y más caóticos. No voy a tolerar
actitudes como esa en el grupo, porque tenemos que mantenernos unidos.
- ¡Para el carro, Conciencia!
-gritó Lado Oscuro- Por una vez y sin que sirva de precedentes, estoy de
acuerdo con Valor; nadie te ha nombrado líder de los Freakers.
- ¡Eso! ¡Un respeto a la
ancianidad! -se quejó Decencia.
- Señora, me refería a que
el líder es Dani. ¿Quiere que le diga dónde puede meterse la ancianidad?
- ¡Repite eso si te atreves!
- Chicos, por favor... -dijo Sentido Común (la bufanda), tratando poner
orden.
- ¡Haced el favor de
escucharme! -gritó Conciencia.
- ¿Y si no qué? ¿Me vas
a dar con ese palito? -se burló Lado
Oscuro.
Conciencia demostró que no tenía nada que envidiar a Decencia en el lanzamiento de objetos alargados, sobretodo cuando el objetivo es un estómago.
- ¡Ouch! -Lado Oscuro cayó hacia atrás.
Sentido Común flotó hasta ponerse al lado del cuerpo caido de Lado Oscuro.
- E... ¿estás bien? -preguntó. Preso de una ira incontrolable, Lado Oscuro lo cogió y lo estrujó con su mano-. ¡Uuaaargh!
Al mismo momento, el cuerpo que yacía sentado en el sillón empezó a moverse como... bueno, es una descripción bastante tosca, pero parecía que estuviera inventando un baile nuevo, a medio camino entre la Lambada y un canguro histérico.
- ¡Gente,
haced el amor y no la guerra! -gritó
Libido.
- ¿Debo recordaros lo que
ocurrió el otro día? -preguntó Memoria.
Pero no pudieron hacer nada para impedir que estallara una nueva batalla campal, sólo que esta vez Lado Oscuro estaba cabreado de verdad y los demás freakers no podían con él; sobretodo yo, porque me había escondido en un armario, y lo veía todo a través de la puerta entreabierta (llamadme cobarde. O inteligente, como querais). En un momento dado, Lado Oscuro, totalmente fuera de control, agarró el cuerpo de Sentido Común y lo levantó en el aire, dispuesto a lanzarlo sobre la indefensa Imaginación.
- ¡Socorroooo! -gritó al tiempo que sus alas se volvían grises.
Lado Oscuro lanzó el cuerpo, pero reaccioné, salí del armario (por favor, tratad de evitar las segundas lecturas) y aparté a Ima a tiempo... y fue en ese momento cuando me di cuenta de que detrás de Ima estaba la ventana.
¡¡¡CRASH!!!
- ¡Mi cuerpo!
-gritó Sentido Común.
- ¡Ups! -exclamé yo.
El cuerpo acababa de atravesar el cristal de la ventana haciéndolo añicos; me asomé a la ventana por puro instinto.
- Sentido Común... -dije muy serio-. Tengo dos noticias para
tí. Una buena y una mala... -suspiré-. La buena es que tu cuerpo está milagrosamente
en perfecto estado.
- ¿Y la mala?
- Que ha caido sobre un camión-trailer de mudanzas que va a toda
pastilla.
- ¡Aaaaaaahh! -y saltó por la ventana en plan kamikaze.
Todos nos quedamos sin habla (excepto Humor, que lloraba de risa). Sólo yo conseguí romper el silencio.
- A ver... un cruce entre Lobezno y Son Goku acaba de tirar un cuerpo sin vida por la ventana de un sexto piso, ha caido sobre un camión de mudanzas, y a continuación una bufanda parlante ha salido volando tras él... ¿alguien tiene un Valium?
Pero no nos distraigamos y veamos qué fue de Sentido Común. En aquel momento volaba velozmente persiguiendo al camión; vio que el cuerpo había caido sobre una tela de plástico que cubría el vehículo, y que estaba hundiéndose en ella por momentos. Durante unos segundos, el camión se detuvo en un semáforo. Sentido Común aprovechó la ocasión para intentar acercarse al cuerpo, pero la mala suerte hizo que, por un lado, el cuerpo se cayera definitivamente en el interior del camión. Y por otro, que una repentina racha de viento desviara a la bufanda y la estampara contra una de las ruedas traseras.
- ¡Aaauu! -se quejó- ¿Es que no puede salirme nada bien?
Repentinamente, el camión se puso en marcha otra vez con el pobre Sentido Común pegado a la rueda, ampliando a partir de aquel momento el concepto de "mareo".
- ¡AAAAAaaaaaAAAAAaaaaaAAAAAaaaaaAAAAAaaaah...! -era lo que podía escucharse.
Finalmente el camión se detuvo de nuevo, y tras recuperarse unos segundos del mareo, consiguió despegarse de la rueda y se introdujo en el camión a través de un agujero situado junto a los ejes.
- Arf... ¡ah, ahí está!
El cuerpo había caído entre varios sofás con fundas de plástico. Se encontraba en un estado deplorable: tenía heridas sangrantes en la cabeza y las piernas, y uno de los brazos estaba vuelto del revés. Intuyó que también debía tener alguna costilla rota.
- Pues vaya... ¿y ahora qué ? -se lamentó y miró alrededor. Decidió que hablar consigo mismo le ayudaría a pensar con más claridad-. Bueno, tiene que haber una solución lógica para salir de aquí y salvar mi cuerpo...
De pronto se escuchó una voz grave e imponente.
- La
hay...
- ¿Eh? ¿Quién ha dicho
eso?
- Yo... tu cuerpo...
- ¡¿Cómo?!
Sentido Común se inclinó junto al cuerpo y vio que, efectivamente, movía los labios al hablar y le miraba fijamente.
- Chico, tenemos un problema...
- ¿Desde cuándo puedes
hablar? -preguntó Sentido Común
asombrado.
- Eso no importa ahora...
¿quieres salir de aquí o no?
- ¡Pues claro!
- Entonces haz exactamente lo que yo te
diga.
Sentido Común escuchó con atención.
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Hay que Tener Valor