TEMPORADA 2 / EPISODIO 10
¡MIRA MAMÁ! ¡SALIMOS POR LA TELE!
- ¿He muerto ya?
- No, aún no -me respondió Conciencia.
- Mierda.
Esa actitud por mi parte podría parecer excesiva, pero realmente sentía como si vida tocara a su fin. O al menos mi vida normal. Aunque eso sería suponer que alguna vez lo había sido.
- No quisiera parecer alarmista
-avisó Habilidad-, pero la señal se está
acercando. Poco más de medio kilómetro.
- Bueno... sed amables y recoged sus chaquetas cuando entren aquí...
-dije aún bajo la almohada.
- ¡Siii! ¡Venid a por mi, futuros cadáveres!
-exclamó Valor mientras cargaba su monstruosa arma.
- ¡Por favor, echad un poco de seriedad al asunto!
-gritó Sentido Común- Esta vez lo tenemos
muy, muy negro...
- ¿Cómo lo sabe, joven? -le preguntó
Decencia.
- Habilidad dice que son del MIB. Y si mal no recuerdo,
hace un momento, en esta misma habitación, ha tenido lugar una conferencia
interplanetaria. ¿Usted qué cree, señora?
Decencia no respondió. Pero se sentó en su sillón refunfuñando algo sobre bufandas impertinentes.
- De acuerdo, hay que hacer algo YA
-dijo Lado Oscuro-. ¿Alguna sugerencia?
- ¡Claro! ¡Les pongo una de mis trampas y...!
-exclamó Humor antes de que Lado Oscuro lo dejara inconsciente.
- ¿Alguna otra sugerencia?
- En estos casos, no hay nada que no solucione un buen
polvo... -comentó Libido.
- Cariño, por favor... -fue raro ver a Lado
Oscuro sonrojarse.
- Digo yo que deberíamos preguntar al "cerebro",
¿no? -dijo Imaginación.
- Podéis preguntar -murmuré bajo la almohada-, pero no garantizo
que responda...
- Qué curioso -me dijo Lado Oscuro-. Yo
tampoco garantizo que sobrevivas cuando te arranque los brazos.
- Joder, qué fijación tenéis todos...
Alguien me apartó la almohada de la cara. Esperaba ver la cara de Lado Oscuro con los ojos inyectados en sangre, pero cuál fue mi sorpresa cuando vi ante mi el agradable aunque triste rostro de Imaginación. Sus alas permanecían grises.
- Por favor Dani, te necesitamos...
-me dijo.
- Ima, no me hagas esto... sabes que no puedo hacer nada.
- ¡Claro que puedes! -gritó- Ayuda
a los demás a salir de aquí... y yo haré el resto.
- ¿Eh? ¿A qué te refieres?
- ¡Tú hazlo!
- Trescientos metros y acercándose -informó
Habilidad-. Yo ya me habría ido corriendo.
Fue en ese momento cuando un pensamiento cruzó mi mente.
Y ese pensamiento decía "¡qué demonios!".
- ¡Está bien! -y me levanté raudo de la
cama- ¡Vamos allá! -y me caí de bruces. Maldita alfrombra.
- ¡Dani! -gritó Ima- ¿Estás
bien?
- Si vamos, en la gloria... -refunfuñé mientras me levantaba del
suelo- ¡Ouch!
- ¿Qué sugieres que hagamos? -me
preguntó Sentido Común.
- A ver... -me rasqué la cabeza y proseguí- Tenemos una salida
encima nuestro que da a los lavabos del cine, y otra debajo que comunica con
el parking. Teniendo en cuenta que esa gente viene en furgoneta, yo opto por
escapar hacia arriba.
- ¡Ni hablar! -protestó Valor- ¡Eso
es lo que quieren que hagamos! Hemos de ser más astutos...
"Este hombre es único" pensé, "aunque no sé si por desgracia o por fortuna".
- Muy bien Valor, ¿qué harías tú?
-acabé preguntándole.
- Dani, parece mentira que nos conozcamos... vamos, venid
aquí.
Nos reunió a todos a su alrededor. Lado Oscuro llevaba a Humor colgado del hombro, pues seguía inconsciente (la verdad es que hubiera preferido dejarlo tirado en el suelo). Por mi parte, a esas alturas ya me estaba preguntando por qué demonios me seguían considerando el líder del grupo.
- Espera, ya sé lo que pretendes -le dije-. Vas a teletransportarnos
a algún lugar seguro, ¿verdad?
- A algún lugar si. Que sea seguro... -Valor
me lanzó una sonrisa maliciosa- bueno, eso está
por ver.
- Valor... ¿pretendes decir que nunca sabes a dónde
vas a ir cuando desapareces? -preguntó Conciencia aterrada.
- ¡No es eso! ¡Esto no es una ciencia exacta,
Conciencia!
- Pensándolo mejor, yo no voy -anunció
Sentido Común.
- ¡No te me rajes ahora! -gritó Valor
reteniendo a la bufanda.
En ese mismo instante, media docena de hombres vestidos de negro y con gafas de sol entraron por ambas trampillas, la superior y la inferior, con cara de pocos amigos.
- ¡Llévanos a donde sea pero llévanos ya! -grité a Valor.
Como en las películas. Desaparecimos en el momento justo en que uno de los hombres saltaba hacia nosotros. Lástima no haber podido contemplar cómo se machacaba los sesos contra la pata de la cama.
...
El viaje fue instantáneo. Ni túneles con lucecitas y efectos psicodélicos ni nada puramente hollywoodiano. Además, había finalizado con éxito, o al menos yo sentía todas las partes de mi cuerpo en el sitio que les correspondía.
Miré a mi alrededor. Todos estaban bien. Bueno, menos Humor. Nunca ha estado bien, especialmente de cuello para arriba. Y entonces me di cuenta de algunas cosas que voy a enumerar a continuación.
Lo primero, que estábamos al aire libre y hacía calor.
Lo segundo, que nos encontrábamos en una playa.
Lo tercero, que estaba abarrotada de gente.
Y lo último, que frente a nosotros teníamos no menos de diez cámaras de televisión, todas de cadenas diferentes e internacionales, desde la BBC hasta la FOX, pasando por el Discovery Channel.
Estaban emitiendo en directo un campeonato mundial de surf.
...
No era sólo que para las cámaras yo hubiera aparecido ahí como por arte de magia.
Ojalá hubiera sido sólo eso. Hubiera dado lo que fuera para que la cosa se hubiera quedado ahí. Pero resulta que los freakers no habían tenido tiempo de reaccionar y hacerse invisibles.
Medio planeta nos estaba viendo en ese mismo instante.
...
En efecto. La jodimos.
- Estoooo... ¿hola mamá?
Por supuesto, ese era yo.
Lo dicho, la jodimos.
Pero mucho.
PRÓXIMO EPISODIO
El Día en que Todo Cambió