TEMPORADA 2 / EPISODIO 8
ESE BASTÓN ME ESTÁ HABLANDO
Fue Valor. Claro, no podía ser otro. Sus conocimientos sobre bombas, combinados con unas pelotas de titanio, fueron suficientes para desactivar el mecanismo cuando aún quedaban diez segundos.
Rectifico, nueve. Ocho.
- ¡¡Pero desactívala de una puta vez!! -grité a pleno pulmón.
Siete. Séis. Cinco. Ah no, creo que no la desactivó,
después de todo...
- ¡Sólo hay una solución! -exclamó
Valor agarrando la bomba y desapareciendo de nuevo.
Cuatro. Tres. Dos. Uno.
Valor reapareció.
- ¡Misión cumplida!
Mientras tanto, en mitad del Océano Pacífico, los tripulantes de un petrolero se preguntaron cómo era posible que en el horizonte pudieran ver al Mauna Kea entrando en erupción. Y sobretodo, por qué estaba en la dirección contraria.
- Gracias Valor, eres un encanto
-se alegró Libido.
- Sólo cumplo con mi trabajo, señorita
-replicó Valor cuadrándose.
- ¿Sabes que quiero tu culo? -preguntó
Libido relamiéndose.
- Er... -Valor se ruborizó. Aunque supongo
que era cuento.
- Grrrrr... -gruñó Lado Oscuro.
- ¿Y ahora qué? -pregunté mientras
me secaba el sudor de la frente.
- No sé... ¿seguimos comiendo? -sugirió
Sentido Común.
- ... por mí vale. Prefiero estar sentado cuando me desmaye... de un
momento a otro...
En realidad no era para tanto. Pero al menos estaba empezando a comprender los continuos desmayos de Decencia. A todo esto, aún no se había recuperado del último.
- Comed vosotros -dijo una Habilidad
bastante fría-. Yo seguiré examinando lo
que queda de la falsa Memoria.
- Jo, con qué poco se hace feliz a esta chica...
-comentó Imaginación al dirigirse a la mesa.
En el fondo no estábamos muy alarmados por todo aquello. A decir verdad, después de tantos y tantos acontecimientos extraños, pocas cosas podían sorprendernos ya a esas alturas...
Bueno, eso creíamos.
- Conciencia, ¿me pasas la sal? -le pedí amablemente...
y tuve una extraña sensación de dejà vu- Quiero decir...
si no me respondes con mensajes de error de windows, o te agitas como si te
estuvieran electrocutando...
- Mmmm... haré un esfuerzo -respondió
Conciencia con una falsa sonrisa.
- Eh, vamos, no te lo tomes así -dijo Carisma.
- Tú calla....
Muchas clases de silencios había presenciado desde que los Freakers aparecieron en mi vida. Aquel fue especialmente incómodo. Sobretodo porque el dejà vu era ahora general.
- ¿Qué ocurre? ¿He dicho algo malo?
Casi seguro que se trataba de la voz de Carisma. O la de Constantino Romero. ¿Pero de dónde provenía?
- Adelante, buscadme. No es tan difícil.
Conciencia agarró su bastón y se levantó dispuesta a sacudir a Carisma en cuanto le viera. Caminó por toda la estancia buscándole, y los demás freakers (excepto Decencia, que seguía en estado de shock), la imitaron.
- Caliente, caliente...
- ¡Vamos, maldito gusano! -gritó Conciencia-
¡Da la cara!
- Te estás quemando...
- ¡Cobarde! ¿Dónde demonios te escondes?
- Te repito que te estás quemando. ¿Necesitas
una prueba?
- ¿Qué? ¡Aaaaah! -gritó
Conciencia soltando su bastón.
Conciencia se agarró la mano. Parecía que algo le había quemado. Al resto nos intrigó el hecho de que su bastón, en lugar de caer el suelo, se alzara perfectamente vertical y emitiera una brillante luz blanca a través de la bola superior.
- Pse... qué quieres que te diga,
era previsible... -dijo de repente Humor.
- ¿Perdón? -preguntó la voz
de Carisma.
- Claro. Estas cosas pasan constantemente. Al menos, dentro
de mi cabeza...
- Lo que tú digas
-continuó Carisma-. Supongo que tendréis
muchas preguntas que hacerme.
- Supones bien, inminente cadáver... -replicó
Lado Oscuro mostrando sus garras.
- Qué pena que no tenga tiempo de responderlas.
- Nos ha salido sarcástico el hombre -murmuró
Sentido Común asqueado.
- Creo que os he subestimado.
- ¿A qué te refieres? -dije arqueando una ceja.
- Dime Dani... ¿crees que todo ha sido casualidad?
¿Que mi aparición, la de Habilidad y la de los demás freakers
han sido fruto del azar? ¿Que el acertijo que dejé aquí
la semana pasada y la falsa Memoria han sido una mera diversión?
Nadie respondió, pero realmente no era necesario, ya que parecía evidente que la respuesta a esas preguntas era la misma en los cerebros de todos nosotros (incluso en el de Humor): un gran "no". Advertí que Habilidad estaba mucho más seria de lo normal, casi como estuviera tratando de advertir algo en aquella voz.
- Para mí, desde luego que sí
-continuó la voz de Carisma desde el bastón-.
Pero el hecho de que sigáis vivos ha hecho que, decididamente, cambie
de estrategia.
- ¿Con quién se cree que habla, señor?
-dijo de repente Decencia, que finalmente se había despertado.
- Con alguien a quien usted debería temer y respetar,
señora -replicó Carisma-. Pronto
lo comprobaréis todos.
- ¿Qué pretendes? ¿Dártelas de Hitler? ¿De
Palpatine? ¿De Alejo I? -le repliqué.
- Quién sabe Dani, estoy
abierto a muchas posibilidades.
- Pero entonces... ¿de qué va todo esto?
-preguntó Ima.
- Ten paciencia Imaginación. Y tú más
que nadie, pues tu papel será crucial -respondió Carisma.
- ¿Qué? -se sorprendió ella.
- Damas y caballeros, ahora tengo que irme. Pero volveré
a contactar con vosotros muy pronto. ¡Adios!
El brillo del bastón desapareció en un suspiro. Pero lo que sí tardaron un poco más en esfumarse fueron mis ganas de darme cabezazos contra la pared más cercana.
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