TEMPORADA 3 / EPISODIO 12
THIS IS THE END, MY ONLY FRIEND, THE END...
Dicen que los freaks son personas solitarias.
Y si no hubiera continuado esa frase, nadie habría sabido nunca lo que me ocurrió, ni cómo conocí a los Freakers, ni cómo nos embarcarnos en una indescriptible odisea para salvar el universo entero, en la que casi nada resultó ser lo que parecía. Ni los Freakers eran mis seres interiores, ni Carisma era nuestro enemigo, ni la pequeña Ima era tan inocente...
Ni el anillo era una máquina del tiempo.
El sol brillaba con fuerza. El día era casi inmejorable. Y el ambiente casi parecía sacado de uno de los recuerdos de Imaginación; el del bosque, el primero que vimos.
- Esto está de muerte -comenté, saboreando
el pollo.
GRACIAS. SUPONGO.
- ¿Cuál es el secreto? -se interesó
Conciencia- Si se puede preguntar...
UNA ETERNIDAD COCINANDO, SEGÚN ALBERT. Y CURRY, MUCHO CURRY.
- Oye... ejem... quería hacerte una pregunta -intenté decir.
QUIERES SABER CUÁNDO MORIRÁS.
- ¿Eh? ¿Cómo lo sabes?
MUCHOS VIVOS ME HAN VISTO Y LA MAYORÍA ME HAN HECHO LA MISMA PREGUNTA.
POR MI PARTE, CONSIDERO QUE ASÍ SE ELIMINA TOTALMENTE EL FACTOR SORPRESA.
- ¿Puedes decirnos al menos si salvaremos nuestro
universo? -intervino Conciencia, que había acabado su plato.
EL UNIVERSO NO ES UN ENTE VIVO. EL VUESTRO, AL MENOS, NO. MI ÚNICO DEBER
ES SESGAR LAS ALMAS DE TODOS SUS HABITANTES. YO NO ESCRIBO EL DESTINO. ES EL
DESTINO EL QUE SE ESCRIBE SOLO.
- En ese caso... ¿viviremos más de, por ejemplo... una semana?
-pregunté, ansioso por conocer la respuesta.
SI TANTO OS IMPORTA, LA RESPUESTA ES SÍ.
- ¿Y más de un mes? -preguntó
Conciencia.
SÍ.
- Oye, vayamos al grano... ¿moriremos de viejos? -dije sin rodeos.
SÍ.
Suspiré aliviado. Lo íbamos a conseguir, después de todo.
YA ESTAMOS.
- ¿Eh? ¿Qué quieres decir?
SÉ DEMASIADO BIEN LO RETORCIDA QUE PUEDE LLEGAR A SER LA MENTE HUMANA,
Y POR ESO ME EXTRAÑA QUE CUANDO RESPONDO "MORIRÁS DE VIEJO",
LA GENTE PIENSE QUE VIVIRÁ CIEN AÑOS O MÁS. NADIE TIENE
EN CUENTA LAS POSIBLES ALTERACIONES EN EL TIEMPO. AQUÍ LA GENTE USA EL
OCTARINO COMO SI FUERA ESFUMINO, Y AÚN TIENEN EL VALOR DE QUEJARSE SI
LES PASA ALGO.
- Ya, bueno, er... -de pronto me sentía algo incómodo-. Creo que
debemos seguir nuestro viaje.
¿Y ESA BUFANDA? ¿OS LA LLEVAIS?
- Sí, viene con nosotros -respondí, cogiendo a Sentido Común
y anudándomelo al cuello-. Me ha explicado lo necesario antes de hacer
esta parada para comer, y entonces se ha quedado sin energía. Una pena...
espero que mi padre pueda repararlo.
- Gracias por todo -dijo Conciencia-. ¡Hasta
la próxima... y esperemos que sea mucho más adelante!
BIEN.
- No... ¿no dices nada más? -le dije.
¿QUÉ DEBERÍA DECIR?
- No sé... algo cómo "buena suerte",
por ejemplo -dijo Conciencia.
LA SUERTE NO EXISTE. SÓLO YO. HASTA OTRA.
Conciencia y yo nos levantamos de la hierba en la que nos habíamos sentado, marchándonos así del Mundodisco.
Entramos en lo que hasta sólo unas horas antes creía que era la corriente temporal. Pero no era así. Carisma era un genio mucho más grande de lo que habíamos imaginado. No había diseñado una máquina del tiempo; había creado un aparato capaz de saltar de una dimensión a otra, e incluso realizar pequeños saltos espaciotemporales dentro de un mismo universo. Una pena, pues ya me había creído que Tolkien era un historiador (no obstante, así era bastante más fácil de asimilar). Lo único que no comprendría era cómo se las había arreglado Carisma para detener el tiempo a su alrededor cuando llegó al palacio de Yonax, pero supongo que era algo tan fácil como abrir una vía a otro universo en el que los relojes no se movieran.
La sensación de estar viviendo muchas vidas al viajar no se debía a las diferentes épocas, sino a los distintos universos. El fuerte mareo de cada salto era, pues, muy comprensible. Y más teniendo en cuenta a dónde nos dirigíamos ahora. Le dije a Conciencia que se agarrara fuerte a mí. Nos adentramos en un alucinante vórtice de colores tan variantes, que tuvimos que entornar los ojos para no volvernos locos.
Pero había algo más. Una luz al final del túnel, como quien dice. Una luz que iba aumentando de intensidad, cada vez más, hasta que se hizo insoportable. Una luz blanca, cegadora...
... una lámpara de escritorio.
Estábamos en mi habitación. En mi casa. Y alguien nos esperaba.
- Hola
Dani -dijo, muy serio.
- Hola Dani -respondí.
- ¡Entonces es cierto! -exclamó Conciencia,
con los ojos como platos- ¡No puedo creerlo!
- Hola a ti también, Conciencia
-continuó el otro Dani-. Es
la primera vez que conozco en persona a un personaje mío... pero supongo
que ya me acostumbraré. Sobretodo si seguís usando eso
-señaló el anillo.
Se hizo un silencio incómodo... vaya, empezaba a echarlos de menos.
- Creo
que no debería llamarte Dani -continuó el otro-, porque
soy yo. Tú sólo eres un reflejo mío. Otro Freaker más.
Creo que el nombre más adecuado para tí, sería... ¿qué
tal "Ego"?
- ¿Realmente quieres que responda a eso?
- No, la verdad es que no. Pero te
llamaré Ego de todas formas.
No podía quejarme. A fin de cuentas, Dani era mi creador. Aunque no sé si podría llegar a asumirlo...
- Ya sabes a qué hemos
venido -intervino Conciencia.
- Sí. Pero la pregunta que
deberíais haceros es si vosotros mismos lo sabeis.
- ¿De qué narices hablas? -pregunté, sorprendido.
- Ego, tú crees que has venido
a pedirme que salve a Imaginación, a tu padre, a Alegría y a todo
vuestro universo -explicó Dani, el auténtico-. Pero
lo que no sabéis es lo que yo tengo pensado realmente para vosotros.
- No... no irás a matarnos, ¿verdad?
-Conciencia empezó a temblar de miedo.
- No mujer, no... -Dani sonrió-
Soy bastante clásico, me gustan
los finales felices...
- Entonces todo va a ir bien, ¿no? -pregunté esperanzado.
- No exactamente, Ego. He dicho que
me gustan los FINALES felices. Y eso quiere decir...
- ... que no vas a seguir escribiendo nuestra historia.
¡Nos vas a abandonar! -Conciencia empezó a llorar desconsoladamente.
- Por favor, Conciencia, no llores
-Dani intentó tranquilizarla-. Pensadlo
bien, chicos. No puedo estar toda la vida contando vuestras aventuras. Y no
quiero que penséis que ya no me gustáis. Es sólo que...
necesito cambiar.
- ¿Y qué va a ser de nosotros? -pregunté con un hilo de
voz, temoroso de la respuesta.
Dani nos miró fijamente. Se dio la vuelta unos segundos, y luego volvió a mirarnos diciendo:
- ¿Qué fue de los habitantes de la Tierra Media tras la derrota de Sauron? ¿Qué pasó en Fantasía cuando Bastian se marchó? ¿A dónde fueron los rebeldes tras destruir la segunda Estrella de la Muerte? ¿Realmente vivieron felices y comieron perdices todas las parejas de los cuentos de hadas? Las historias nunca tienen fin, chicos. Sus autores las crean, y luego dejan que crezcan por su cuenta. Como un padre cuando educa a sus hijos, y luego estos se emancipan. Yo os he dado las bases... -se sentó ante el ordenador- y este es mi último empujón. Mi última ayuda.
Empezó a escribir algo...
- Ahora vivid vuestra vida -continuó-. Sois libres.
Mi anillo se activó solo.
- ¡Y venid a visitarme de vez en cuando, o me cabreo! -escuchamos antes de sumergirnos en el torbellino multicolor.
¿Y el texto?
Decía lo siguiente:
De pronto toqué accidentalmente un botón del anillo, y nos desvanecimos una vez más.
Por algún extraño motivo, sabía bien lo que tenía que hacer. Ni lo entendía, ni me importaba.
En primer lugar, regresamos a la Tierra Media. Conciencia y yo atamos y amordazamos a Deseo, que ya había despertado, y nos la llevamos con nosotros. Después, dentro del mismo universo, saltamos de nuevo a los Campos de Pelenor, para rescatar "in extremis" a Yonax y a sus guardias, a punto de ser aplastados por la inmensa maza de un troll. Les hicimos lo mismo que a Deseo, y luego nos los llevamos a todos juntos.
Pero... ¿a dónde? Estaba actuando por puro instinto...
Oh. Claro. Primero había que dejarlos en un lugar seguro, temporalmente. Podíamos seguir llevándolos con nosotros, pero después íbamos a realizar algo demasiado peligroso como para ir acompañados de una asesina, varios guardias y un tirano demente. Así que...
- No
pensaba que volveríamos a vernos tan pronto -dijo Conciencia.
¿QUIZÁ DEBERÍA HABER DICHO "HASTA LUEGO" EN LUGAR
DE "HASTA OTRA"? -preguntó La Muerte- LO SIENTO. ESTE TIPO
DE EXPRESIONES CAMBIAN CONSTANTEMENTE A LO LARGO DEL TIEMPO. HACE TRES SIGLOS
SE PUSO DE MODA "VIGILA TU ESPALDA". NUNCA LO HE ENTENDIDO.
- ¡Pero si es muy fácil! -exclamé.
NO TIENE SENTIDO. NO COMPRENDO CÓMO ALGUIEN PUEDE VIGILAR SU PROPIA ESPALDA.
POR MUCHO QUE ALGUNOS LO AFIRMEN, NADIE TIENE OJOS EN LA NUCA.
Tras una breve explicación, Conciencia y yo continuamos nuestro viaje. La siguiente parada era...
Hum. Sí, era lógico, aunque podía parecer un pelín cogido por los pelos. Era un universo extraño, absolutamente desconocido por mí y por cualquier ser humano. Casi podría decirse que había sido creado expresamente para nuestra situación, pero si nos basamos en que hay infinitas dimensiones, no es tan difícil pensar en esa posibilidad.
Todo este universo era un gran desagüe. Un inmenso tornado al que éramos arrastrados con fuerza Conciencia y yo. Y en el centro, un portal. Más allá de él, la esperanza. Casi habíamos llegado...
- ¡Ahora Dani! -aulló Conciencia- ¡Dilo!
Y llenando mis pulmones, sin preocuparme de si lo que allí había era aire o no, grité:
- ¡IMAGINACIÓN ES LA VIDA! ¡LA VIDA!
Atravesamos el portal. Y la realidad se había reajustado.
Estábamos en la sala circular donde todo el desastre se había originado. Y en el centro de la sala, Imaginación dejaba escapar pequeños rayos eléctricos. Poco que ver con mi última imagen de ella antes del gran viaje interdimensional. De hecho, la actividad eléctrica iba cada vez a menos. Estaba recuperando la cordura.
- D...
¿Dani...? -balbuceó. Su herida sangrante de la cabeza había
desaparecido.
- Pero... ¿al final se carga el universo o no?
-preguntó Lado Oscuro.
- Yo ya estaba preparando un monólogo sobre el
tema -murmuró Humor.
Fui corriendo a abrazar a Ima. En un mundo perfecto, ahora la orquesta sonaría en todo su esplendor, con los violines elevando al máximo el dramatismo de la escena.
- Dani,
hemos salvado nuestro universo -interrumpió Conciencia, llorando-,
pero... hemos perdido a Valor, a Sentido Común...
y a tu padre. ¿Qué vamos a hacer ahora? No podemos viajar al pasado
en un lugar sin tiempo, pues es algo que sólo Carisma sabía hacer...
- No estés tan segura, Conciencia -dije sonriendo.
- ¿Qué está ocurriendo, Dani?
-preguntó Ima, asustada.
- ¿Confías en mí, pequeña?
- Ahora y siempre.
- Pues agárrame fuerte del brazo...
Miré fugazmente a los demás.
- ¡Volveré!
¡Lo prometo!
- ¿A dónde va ahora, joven? -se interesó
Decencia.
- Voy a hacer... -pensé bien la respuesta- ... lo que se debe hacer.
Un nuevo salto dimensional. El último y definitivo. Con Ima.
Lo diré de este modo: tenía el poder de un anillo capaz de viajar entre universos, combinado con una fuente casi infinita de energía, con la capacidad de crear cosas imposibles.
Resucitar a Valor y a Carisma fue un juego de niños. Reparar a Sentido Común, más fácil aún. Llevar a Yonax, Deseo y los guardias a una celda de máxima seguridad en Kaltar, chupado.
Sacar a Alegría del agujero sin tiempo fue un poco más complejo. Pero lo logramos. Y lo llevamos junto a nuestro padre, sin dar tiempo a los demás a que nos vieran. No tuve ni que explicarle a Carisma el motivo. Lo sabía de sobras.
Imaginación y yo nos fugamos en busca de otra dimensión. Una en la que pudiéramos ser felices.
Alegría... otro hermano más. Pero ya tendría tiempo de conocerle...
... todo el tiempo del mundo.

Dibujo y color by Cirtheru. ¡Gracias, maestro!
:O)