TEMPORADA 3 / EPISODIO 3

LA CALMA QUE PRECEDE A LA TORMENTA

El misterio de los últimos meses estaba siendo por fin revelado. Ya sólo quedaba una pieza por encajar.

- ¿Qué narices estamos haciendo aquí? -preguntó Valor. Yo mismo no lo habría expresado mejor.
- Valor, es mi último aviso -le advirtió Ima-. Mantén la boca cerrada y deja hablar al emperador. Y eso va por todos.

Por un momento las alas de Ima adquirieron un tono rojizo, pero fueron aclarándose poco a poco.

- Gracias, Guardiana -dijo el emperador. Hizo la desagradable versión muhwan de un carraspeo y prosiguió-. Amigos, es obvio que deseáis respuestas, así que nos haré esperar más.

Hubo una pausa dramática. Si es que los muhwans tienen alguna idea sobre teatro, claro.

- La Guardiana ya os habrá puesto al corriente sobre vuestro origen. ¿Me equivoco?
- No, alteza -contestó Ima.
- Espléndido. En tal caso... er... ¿cómo dicen los humanos? ¿Vayamos al guano?
- "Al grano" -le corrigió Sentido Común.
- ¡Jajaja... MMMF! -la risa de Humor fue silenciada por la mano de Ima que le tapó la boca con, a juzgar por los movimientos del primero y de la lágrima que bajaba por su mejilla, una fuerza que nunca hubiera esperado de ella.
- Siga alteza, se lo ruego -dijo Imaginación.

Nadie soltó ningún comentario al respecto. Ni siquiera Valor.

- Todo habéis sido creados por la Guardiana, eso ya lo sabéis -comenzó a explicar el emperador Yonax-. Ahora sólo os falta saber vuestro cometido en este asunto. Veréis, cuando la Guardiana os creó, no fue precisamente por casualidad. Lo hizo en previsión de utilizaros en un futuro no muy lejano, a pesar de perder la memoria en el proceso. Cada uno de vosotros ha sido diseñado para jugar un papel clave en el conflicto que se avecina...
- ¿Conflicto? ¿Dónde? ¿Cuándo? -Valor parecía repentinamente muy excitado.
- Más pronto de lo que imaginas, Valor -contestó Ima.
- Efectivamente -continuó el emperador-. Si los informes de nuestros espías son correctos, dentro de tres días, al alba, tendrá lugar un ataque a gran escala por parte de nuestro más odiado enemigo, aquel al que vosotros llamáis Carisma. Tenemos a nuestro ejército preparado para la batalla, pero... er... ¿qué le ocurre?

Valor tenía los ojos en blanco y parecía en trance.

- No se preocupe -contestó Conciencia-. Es que el pobre andaba falto de acción, y al escuchar eso le ha dado fuerte...
- Ya veo... -Yonax repitió ese desagradable sonido similar a un carraspeo- Como decía, tenemos a nuestro ejército listo, pero faltaba un elemento importante: vosotros. Quizá no os habéis dado cuenta, pero vuestras peculiares características os hacen perfectos para entrar en el conflicto de modos diferentes.

- ¿Cómo? -pregunté extrañado- Entiendo que Valor y Lado Oscuro puedan ser buenos soldados, y que Ima sea perfecta para colocar una barrera que nos proteja, pero... ¿y los demás? Por ejemplo... no te ofendas, Sentido Común, pero... ¿qué pinta él en una batalla entre fuerzas alienígenas opuestas?
- No, tranquilo, si ya te entiendo... -le tranquilizó la bufanda.

Yonax hizo un movimiento extraño con la mano, y apareció una especie de pantalla flotante delante de él.

- Sentido Común -leyó-. Capaz de mantener la calma en las situaciones más desesperadas, y de aportar las ideas más brillantes y lógicas. Dirigirás nuestro ejército y darás las órdenes oportunas.
- Eh... bueno... no me imaginaba algo así -murmuró Sentido Común.
- Continúo... Conciencia. Eres la voz de la razón y puedes señalar hasta el más mínimo fallo, así que serás la consejera de Sentido Común.
- ¿No es eso lo que llaman "el poder en la sombra"? Je, je, je... -sonrió Conciencia.
- Habilidad. La velocidad a la que eres capaz de mover tus cuatro brazos, te hacen perfecta para estar en la unidad médica, curando a los heridos.
- ¡Eh, mola! -exclamó Habilidad.
- Lado Oscuro. En contra de lo que crees, elegido de la Guardiana, él no luchará en primera línea, sino dentro de palacio, donde sus ataques a corta distancia serán más efectivos.
- Mmmrrrf... -murmuó Lado Oscuro, algo decepcionado.
- Libido. Sospechamos que los soldados de Carisma, humanoides, llevan demasiado tiempo sin ver a una mujer y menos tan atractiva, según tengo entendido, así que protagonizarás una táctica de distracción con la que ganaremos algo de ventaja.
- Ufff... solo de imaginarme que tantos soldados vendrán a por mí, ya me pongo a diez mil... -Libido se mordió el labio.
- Decencia. Será otra distracción, pero en el lado contrario del palacio. Ya le informaremos de qué tendrá que hacer.
- Le advierto que ya estoy mayor para según qué cosas... -se quejó Decencia.
- ¿Y yo? ¿Y yo? ¿Y yo? ¿Y yo? -preguntó Humor insistentemente.
- Humor. Te usaremos como arma psicológica.
- No tendrá que esforzarse mucho... -murmuró Valor, que había vuelto en si y tenía una amplia sonrisa en la cara.
- ¡Biiieeeeeeeen! -gritó Humor, pegando saltos como un canguro por toda la sala.

Ahora me tocaba a mi carraspear.

- Esto... ¿y yo qué se supone que he de hacer? -pregunté.
- Estar a mi lado -respondió Imaginación-. No sé explicarlo, pero tu presencia me hace más fuerte.
- Love is in the air... -tarareó Habilidad, guiñándome un ojo.
- Habilidad, por favor... -le dije en un tono casi de súplica.
- Mis queridos amigos -interrumpió el Emperador-, empieza a ser tarde y supongo que estáis cansados. Id a dormir ahora. Hemos preparado algunas habitaciones para la fisiología humana, de forma que os encontréis como en la Tierra. Dormid, pues mañana será un día duro para todos.
- Me sé de dos que no van a dormir esta noche... -Libido también me guiñó un ojo.
- ¡Libido! -exclamé, rojo como un tomate.
- Ejem, ejem... -interrumpió Lado Oscuro.
- Oh, perdona cariño. Quería decir CUATRO que no van a dormir... -se corrigió Libido.
- ¡Alto, alto! -exclamé mirando al Emperador- ¿Qué le hace suponer que vamos a aceptar así, sin más, a meternos en una guerra que ni nos va ni nos viene?
- Es tu destino -contestó Yonax pacientemente-. Ella te eligió a ti y creó a los demás en previsión de que llegara este día.
- ¡Y por mí, que vengan! -exclamó Valor- ¡Les estaré esperando! ¡Les...!
- Alteza, seguiremos su consejo -interrumpió Imaginación-. Hasta mañana.

Hizo una reverencia e indicó a los demás que hicieran lo mismo. Después, un guardia encapuchado escoltó el grupo a través de la enorme red de pasadizos del palacio imperial, hasta llegar a una sala circular donde había ocho puertas.

- Estas son nuestras habitaciones -informó Ima-. Si tenéis hambre, podéis pedirle al ordenador que sintetice comida terrestre.
- Menos mal, tengo el estómago más vacío que la cabeza de quien yo me sé... -dijo Valor mirando a Humor.

Uno a uno fueron entrando en las habitaciones. Quedábamos Libido, Lado Oscuro, Imaginación y yo.

Y dos habitaciones.

- Parece que han tenido en cuenta que no a todos nosotros nos gusta "dormir" juntos... -comentó Libido.
- ¿Les dejamos a solas? -le preguntó Lado Oscuro mientras nos miraba a Ima y a mí.
- Si... ya nos lo contarán mañana... -Libido nos lanzó una mirada traviesa. Lado Oscuro entró en la séptima habitación y la siguió ella. Antes de cerrar la puerta, se giró hacia nosotros- Que tengáis muuuuy buenas noches... -nos lanzó un beso y cerró la puerta.

No me atrevía ni a moverme. Ima me cogió de la mano y me llevó hacia la octava y última puerta, mientras yo me preguntaba qué demonios podía significar que sus alas se hubieran vuelto de un rosa pálido...

Mientras tanto, en un lugar más allá del tiempo y el espacio (si, lo sé, esto se contradice con lo de "mientras tanto"), en el interior de cierto castillo, un poderoso líder y una mujer de voz robótica y cabeza extremadamente alargada observaban una pequeña pantalla. Él estaba sentado en su trono. Y ella observaba desde detrás.

- Yonax es todavía más rastrero de lo que creía -refunfuñó Carisma-. Cuántas mentiras le ha contado a Imaginación, y cuántas ha soltado él mismo. ¡Les han lavado el cerebro a todos!
- No se preocupe, majestad -le tranquilizó Memoria-. La victoria está cercana.
- Si, querida, tienes razón. Pronto la verdad saldrá a la luz... a cualquier precio...
- Majestad... me dijo que podía llamarle así por el momento, pero que aspiraba a más -Memoria le sonrió.
- Si, es verdad. ¿En cuánto está la apuesta?
- "Dios" sigue siendo la favorita.
- Je, je, je... -Carisma suspiró- Algún día nos cansaremos de este juego.
- ¿Por qué? Es divertido hablar como si estuviéramos en plena época victoriana... -Memoria se acercó más a Carisma.
- Así es... querida...

Se dice en La Princesa Prometida, que el beso entre los protagonistas fue el mejor de la historia.

Pero claro, no puede hablarse de "historia" estando fuera del tiempo.

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