TEMPORADA 3 / EPISODIO 5
MASACRE Y ANIQUILACIÓN
EN EL EPISODIO ANTERIOR...
Ya me dirigía a la mesa donde estaban dispuestos los aparatos, cuando me percaté de un pequeño detalle.
- Aquí
no hay suficientes para todos...
- En efecto Dani -respondió Yonax-. Dado que tu presencia se
limita a acompañar a Imaginación, no necesitas información
alguna. ¡Vamos, en marcha!
- ¡Al
ataque! -exclamó
Habilidad. Un grito curioso, pues su trabajo estaba en la enfermería.
No obstante, había cierto tono de teatralidad en su manera de hablar.
Casi como si sus intenciones fueran otras.
Y otro insoportable chasquido de Yonax sirvió para que todos nos pusiéramos en movimiento. Tras abandonar la sala junto a Ima y nuestra escolta, escuché gritos de protesta de Decencia:
- ¡He dicho que no! ¡Me niego a ponerme ese aparatito en la nuca! ¡Me...
Y AHORA, LA CONTINUACIÓN.
Voy a contaros lo que Conciencia me explicó más
adelante. Esto fue lo que ocurrió cuando Ima y yo nos marchamos.
- Vamos señora, póngaselo
de una vez, que la batalla no espera a nadie -insistió Sentido
Común.
- ¿Y por qué no os lo ponéis vosotros,
desalmados? -protestó Decencia- ¡No
quiero ser un conejillo de indias, y menos a mi edad!
- Mirad tíos, no puedo aguantar más
-advirtió Valor-. ¡Que alguien le ponga el
trasto ese a la vieja y en marcha!
- ¡He dicho que no! ¡Me niego a ponerme ese
aparatito en la nuca! ¡Me...
En condiciones normales, Decencia ya era de por si bastante aterradora. Sin embargo, su actual apariencia de estatua de cera, hacía que la grima que sentiría uno al ver surgir a Freddy Krueger por la taza del váter, pareciera el Himno de la Alegría en comparación.
- Coño, quizá
no debería haber hecho eso... -murmuró Humor apartándose
de Decencia. Acababa de colocarle el aparato.
- Se... ¡se ha quedado tiesa! -exclamó
Conciencia. Se aproximó para tocarla- ¡Y
está fría!
- Vaya, empieza a caerme simpático el aparatito
este... -dijo Lado Oscuro.
- Joder cariño, no seas bestia... -se quejó
Libido.
De pronto, Decencia habló:
- Ygarli coz trois xaxasrpo
ryi cokxy, rutx aegyi nwe sofwe. ¡Rypaxpo aosla lfype nwe gtoe rutx ckelepaue!
- ¿Qué carajo ha dicho? -preguntó
Lado Oscuro.
Decencia se agitó furiosamente. Algo digno de ver en un cuerpo anciano como el suyo.
- ¿Gu nwe lasip saber cok rutx ocurre? -dijo Decencia- Yit cux no hay manera de controlar a esos garnak idiotas. Oye, ¿kalta softwe que no nos oyen? Si supieran okugy coz vamos a derretirles el cerebro delante de ese bayarli ut, se iría al garete todo el plan... oh mierda. ¡Corta! ¡Trilaskoxki! ¡Tai, tai! ¡Ya, joder!
Y Decencia volvió a la normalidad. Lástima que no pudiera decirse lo mismo de los demás. Se sentían petrificados.
- ¿Qué pasa? ¿No sabéis que es de mala educación mirar fijamente a las personas? -protestó Decencia.
Media docena de soldados muhwans entraron apresuradamente en la sala, y junto con los que ya se hallaban en su interior, empezaron a sacar sus armas y a rodear el grupo.
- ¡Que nadie se mueva! -ordenó
el que parecía el líder.
- ¡Emboscada! ¡Trampa! ¡Traición!
-gritó Valor.
- ¡Vamos a morir todos! ¡Jajajaja!
-dijo Humor.
- No... me niego a morir al lado de este chalado. ¡Me
niego! -exclamó Lado Oscuro.
- ¡No eres el único!
Imabot, a la que le faltaba media cara y asomaba los circuitos por el hueco, le propinó un puñetazo de potencia inhumana (y nunca mejor dicho) a uno de los guardias. Esa era la distracción que esperaban Valor y Lado Oscuro. Como un solo freaker, dispararon y se lanzaron con las garras por delante, respectivamente, a los soldados más cercanos. Conciencia movió rápidamente su bastón y dejó K.O. a otro. Sentido Común también reaccionó, y se anudó al cuello de un soldado hasta ahogarle y dejarle inconsciente. Imabot y Habilidad se encargaron del resto, moviéndose a una velocidad increíble y propinando golpes a diestro y siniestro, hasta que todos los soldados estuvieron fuera de combate.
Todo sucedió tan deprisa que apenas dio tiempo a que se efectuaran un par de disparos.
Los suficientes como para que el cuerpo de Sentido Común yaciera en el suelo con una herida sangrante en el pecho.
- ¡NO! ¡ÉL
NO! ¡No puedo perderle! -gritó Sentido Común.
- Eh... mira, no quiero parecer más desagradable
de lo que ya soy -advirtió Lado Oscuro-,
pero... creo que ese vegetal que tienes como cuerpo sería la víctima
más prefrible del grupo. Quiero decir... ¡demonios, no es más
que un cuerpo sin cerebro!
- No... tú no lo entiendes... ¡ninguno lo
entiende! ¡Si él muere, yo también!
- ¿Cómo estás tan seguro? ¡No
nos pongas más paranoicos de lo que ya estamos! -le pidió
Conciencia.
- Ahora... no puedo explicarlo. Tratad de entenderlo.
Habilidad, por favor, intenta ayudarle. Pero, obviamente, ahora no le lleves
a la enfermería bajo ningún concepto. Es NECESARIO que sobreviva.
- ¡A la orden! -exclamó Habilidad
recogiendo el cuerpo. Según Conciencia, nunca la había visto tan
seria como entonces-. Suerte que sé de primerios
auxilios...
- Yo también he tenido una revelación, por
así decirlo, cuando estaban a punto de borrarme la memoria. Alguien me
transmitió unos datos que... -informó Imabot-. Bueno,
ahora no hay tiempo para explicar nada... ¡debéis acompañarme
al exterior inmediatamente!
- ¿Al exterior? -preguntó Lado Oscuro.
- Si -respondió Imabot.
- ¿En plena batalla? -preguntó Valor
jadeando.
- ¡Si! -exclamó Imabot.
Valor salió como una exhalación de la sala al grito de "¡Jerónimooooooo!". Excepto Lado Oscuro, los demás estaban algo asustados y no se atrevían a moverse.
- ¡Vamos, seguidle
todos! -exclamó Imabot- ¡Sé
que es muy peligroso, pero debemos hacerlo! ¡Ya os explicaré por
qué, ahora no tenemos tiempo!
- Más vale que sea divertido... -murmuró
Humor.
- Oh, si -sonrió Lado Oscuro-. Verte
acribillado será divertidísimo, créeme.
- ¿El cuerpo de Sentido Común también?
-preguntó Habilidad- He conseguido detener parcialmente
la hemorragia, pero necesita atención médica lo antes posible.
- ¿Si lo llevas tú, sobrevivirá al
menos diez minutos? -le preguntó Imabot.
- Posiblemente.
- ¡Entonces vamos!
Pese a las protestas de Decencia, que al final fue cargada al hombro por Lado Oscuro (aunque a ninguno de los dos le hacía maldita gracia), el grupo salió al exterior. Imabot se encargó de hacerles salir por un pasillo secreto sin guardias a la vista, cosa que no necesitó Valor, que llegó a la batalla habiendo eliminado ya a cinco soldados muhwans por el camino.
El estruendo de la batalla era increíble, pero más aún era la visión que tenían los freakers.
- Creí... ¡creí
que nos enfrentaríamos a tíos cachas y macizorros! ¡Y no
a ESO! -exclamó Libido.
- El engaño de Yonax va mucho más lejos,
me temo -dijo Imabot.
El ejército muhwan estaba desplegando su arsenal sobre lo que, a ojos de cualquier aficionado a la ciencia-ficción, sería un gigantesco ejército de robots de tres metros de altura, que lanzaban rayos violetas y causaban destrozos por doquier. El caos absoluto reinaba en los jardines que rodeaban el palacio. Disparos, explosiones, muertes a docenas...
- Es... es lo más
maravilloso que he visto nunca... -Valor sollozaba. Una lágrima
resbalaba por su mejilla. Se la secó. Relajó el rostro. Recargó
su arma. Miró adelante-. ¡NO HAGÁIS
PRISIONEROS!
- ¡Alto ahí! -Imabot detuvo a Valor
agarrándole por el brazo. Todos se soprendieron de la brusquedad y la
fuerza con la que el robot había actuado-. Mirad,
¿véis aquello de allá al fondo? -Imabot señalaba
una especie de gran burbuja de energía de color violeta, más allá
de las filas de robots-. De ahí salen todos...
y veréis aparecer a un viejo conocido en cinco segundos...
... cuatro, tres, dos, uno...
Carisma.
- ¡El gran jefe en
persona! ¡Dejádmelo a mí! -Valor luchaba por escapar,
pero Imabot le tenía bien agarrado.
- Imabot... antes de que mi nivel de paranoia entre en
el libro Guiness de los records... -dijo Conciencia- ¿Cómo
sabías que Carisma iba a aparecer ahora mismo por ahí?
- Porque él me lo ha dicho -contestó
Imabot.
- ¡¿QUÉ?! -exclamó Conciencia.
- ¡Mirad, va a hacer algo! -les avisó
Habilidad, ajena a la conversación.
En la lejanía, Carisma sonrió y alzó su anillo. De pronto, la voz de Yonax resonó por los altavoces:
- ¡Alerta máxima! ¡Alerta máxima! ¡El jefe enemigo ha hecho aparición en el campo de batalla! ¡Repito: el jefe enemigo ha hecho aparición en el campo de batalla! ¡No debemos permitir que actúe! ¡Concentrad todo el fuego sobre él antes de que sea demasiado tar...! Oh no... ¡No! ¡Noooooooo!
Un intenso resplandor violeta surgió del anillo de Carisma y lo inundó todo.
A continuación, la cúpula superior del palacio emitió un intenso brillo azul.
La hora de la verdad había llegado.
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Megapersecución Espaciotemporal