TEMPORADA 3 / EPISODIO 8
EL MUNDO SECRETO DE IMAGINACIÓN
Ima abrió los ojos.
Estaba sentada a la sombra de un árbol, en el límite del claro de un bosque, en apariencia bastante espeso. El sol brillaba en el cielo, con una intensidad casi mágica. En el aire flotaba el aroma de la naturaleza en estado puro.
Por supuesto, la pobre no tenía ni puñetera idea de lo que estaba ocurriendo.
- Buenos días por la mañana, hermanita.
Ima se sobresaltó. En otro árbol, muy cerca y a la derecha, estaba sentada Habilidad. Tenía una sonrisa extraña.
- ¿Qué... qué
haces aquí? ¿Y qué hago yo? Bueno, y... ¿y dónde
estamos? -Ima se sentía muy desorientada, por razones obvias.
- Este es tu mundo, Imaginación. Nos encontramos
dentro de tu cabeza -respondió Habilidad.
- Mi mun... eh, un momento. ¿A qué viene
eso de "hermanita"?
- Bueno, no lo eres realmente, pero... para mí
es como si lo fueras.
Habilidad continuó mirando detenidamente a una desconcertada Imaginación.
- Por favor, dime qué
está pasando.
- Es más sencillo de lo que crees -explicó
Habilidad, muy serena y tranquila-. Físicamente
no estamos aquí. Se trata de uno de los muchos mundos que has imaginado
a lo largo de tu vida.
- Sí, me resulta familiar, pero... ¿por
qué?
- Es un modo de mantener tu mente apartada, mientras nuestro
padre te... modifica.
- ¡¿Modificarme?! -Ima se alarmó
bastante- ¿Pero de qué narices hablas?
- ¿No recuerdas? Estás incompleta. Nuestro
padre no pudo darte los últimos retoques que, como verás cuando
despiertes, serán bastante significativos.
Ima abrió la boca pero no emitió sonido alguno.
- Relájate, Ima
-la tranquilizó Habilidad-. Aún queda un
buen rato hasta que acabe.
- Tú no eres real -dijo Imaginación repentinamente-, ¿verdad?
Habilidad estalló en carcajadas.
- ¡Ja, ja, ja, ja!
No hermanita, soy yo de verdad. Puedo hablar contigo gracias a un invento especial
de nuestro padre.
- Ah... -Ima intentó poner orden a sus pensamientos-.
Bueno... ejem... ¿y por qué estás
aquí?
- Porque hace mucho tiempo que no hablamos. Y por desgracia,
has olvidado lo bien que nos llevamos en el pasado... lo noté en cuanto
aparecí en escena. Mi padre me dijo que lo mejor era que actuara como
si no supiera nada del asunto, pues podría ser traumático para
Dani y para ti... Ima, ¿podrás perdonarme?
- Yo... -Ima empezó a comprenderlo todo
y sonrió- si, claro que te perdono. ¡Oye!
Has mencionado a Dani. ¿Dónde está?
- Aquí, conmigo y los demás. Supongo que
quieres hablar con él...
Hubo un cambio repentino en el paisaje y Habilidad desapareció. Ahora, Imaginación se hallaba tumbada en la orilla de una larga y arenosa playa, con un cielo nocturno plagado de estrellas, muchas de ellas de colores. Había alguien sentado a su lado.
- Hola, pequeña -le dije. Intenté
decirle más cosas, pero se abalanzó sobre mí y me abrazó
con todas sus fuerzas-. ¡Eh, eh, calma! Sólo han pasado cuarenta
minutos desde que Carisma te ha hecho dormir...
- Cuarenta minutos como cuarenta años...
-respondió ella.
"Caray, si que le ha dado fuerte", pensé.
- ¿Cómo te encuentras? ¿Sientes
algún dolor? -le pregunté.
- Estoy bien... ¿por qué lo preguntas?
- Pues... bueno, no te asustes, pero tendrías que ver el trasto en el
que te ha metido Carisma. Da un poco de miedo...
Ima se estremeció.
- ¡Tranquila, tranquila! -me apresuré
a decir- No corres ningún peligro, o eso dice Carisma... vaya, creo que
tendré que empezar a llamarle "papá", ¿no?
- Aún no he acabado de asimilarlo... -murmuró.
- No te preocupes, no eres la única.
- Quiero saber más cosas. Por ejemplo...
- Espera -la interrumpí-. Aquí hay alguien que quiere disipar
todas tus dudas. ¿Quieres hablar con él?
- De acuerdo.
- Y por cierto -añadí-. Me dicen que en realidad estás
conteniéndote y que sólo muestras los mundos más "normales"
que hay en tu cabeza, que a ver si te dejas llevar un poco...
Otro cambio. Desaparecí junto con la playa. Lo que Ima vio a continuación la habría dejado atónita, si no fuera porque era un paisaje con el que había soñado algunas veces. Podría describirse como un espacio amarillo en el que flotaban montones de canicas descomunales, del tamaño de elefantes. Ima estaba sentada sobre una de color azul claro.
- ¿Y bien? ¿Quién
quiere hablar conmigo ahora? -preguntó al aire.
- Yo -dijo una bufanda.
Sentido Común surgió tras una canica naranja y flotó frente a Ima.
- Adelante Ima, pregúntame
lo que quieras.
- Sentido Común... quisiera saber qué me
está haciendo Carisma, exactamente.
- Mmm... es complejo de explicar -contestó-.
Verás Ima, tú eres distinta a todas sus
otras creaciones. No eres un androide, como Memoria, o un robot como yo. Según
me ha explicado Carisma hace un momento, se te podría definir como la
obra de ingeniería genética más perfecta jamás creada.
Er... Dani dice que eres algo así como Leeloo del Quinto Elemento, pero
a lo bestia.
- Típico de Dani... -Ima sonrió-
en fin, eso explica algunas cosas. Pero tengo otra duda
más.
- Adelante, dispara.
- ¿Por qué no puedo atacar ya a Yonax? Es
decir... ¿qué es lo que me falta?
- Sabía que ibas a preguntar eso -contestó
Sentido Común con total seguridad-. Al parecer,
tienes poder de sobras para acabar con Yonax y rescatar a los otros dos hijos
de Carisma. El problema es que, si lo hubieras intentado en tu estado, había
un 93% de posibilidades de que hubieras muerto debido al esfuerzo. Tu cuerpo
no estaba diseñado para resistir tal presión. De hecho, te informo
de que el viaje espacio-temporal que te has marcado con Dani, ha estado a punto
de provocarte un ataque al corazón, según el análisis que
te hemos hecho. Considérate afortunada...
Imaginación suspiró profundamente. Si lo hubiera sabido...
- Oye, ¿tú
estabas en el ajo desde el principio? -se interesó Ima.
- Ojalá... me activé en cuanto Dani nos
liberó, así que a diferencia de Memoria o Habilidad, no tengo
ningún recuerdo previo.
- De todos modos, te has portado muy bien. Gracias, Sentido
Común -Imaginación acarició la bufanda, que pareció
vibrar.
- Ejem... disculpa, hay otra persona más que quiere
hablarte -anunció la bufanda-. Ah, y al
parecer Carisma está terminando.
- Me alegro de oir eso...
Y una vez más, todo se transformó. Esta vez, Ima se encontraba de pie en un paisaje alucinante, como sacado de un sueño de Tim Burton, lleno de formas retorcidas y colores chillones. El cielo era verde oscuro.
- Hola Imaginación
-le saludó Conciencia.
- Vaya, hola -Ima no se lo esperaba.
- Estoy aquí -dijo sentada en una silla
deforme, con las piernas cruzadas- en representación
de tus... seres interiores.
- ¡Es cierto! Caray, debe haberos sentado como un
tiro... -comentó con sentimiento de culpabilidad.
- Para nada. En cierto modo, nos sentimos orgullosos.
Incluso Lado Oscuro, aunque no lo reconocerá nunca...
- ¿Orgullosos? No comprendo...
- Ima... parece que no entiendes que eres el ser más
perfecto jamás creado. Eres prácticamente una diosa. No puedo
pensar en un mayor honor que el de haber sido creados por ti.
Imaginación se ruborizó.
- Jo... no sé qué
contestar a eso... -dijo, roja como un tomate.
- Lo mejor de todo -continuó Conciencia-,
es que somos tan reales como tú. Y entre nosotras...
no creo que haya muchos "dioses" en el universo que se lleven tan
bien con sus creaciones. Somos tus amigos, ¿verdad?
- Sí -respondió Ima con firmeza-.
Indudablemente. Todos. Incluso Humor...
Ambas se rieron.
- Bueno, parece que esto
ya ha acabado -dijo Conciencia.
- ¿Acabar el qué?
Todo se volvió negro.
- Despierta.
Era la voz de Carisma. Ima abrió los ojos de nuevo. Estaba tumbada sobre una especie de camilla. No sentía dolor, pero si una sensación ligeramente desagradable en el cuerpo, como si algo estuviera asentándose en su interior.
Yo me encontraba a su izquierda.
- Bienvenida al mundo real -le dije tratando de
imitar la voz de Morfeo en Matrix.
- Uf... -suspiró Ima. Vio a Carisma a la
derecha-. ¿Y ahora?
- Ahora, si te parece bien... -contestó
Carisma, sonriendo- vamos a machacar a Yonax.
PRÓXIMO EPISODIO
Lo que Nadie se Esperaba ni de Coña