Un Día en el Museo
Año Chorrocientosmil DC (que no Marvel)


- Vengan por aquí, por favor -dijo el guía a la masa de turistas que había delante suyo. Comenzó a caminar, y la gente le siguió-. Este antiquísimo museo fue inagurado en el año 3206 y...

- ¡Hala, qué antiguo! Seguro que es una mierda...

- ¡Calla niño -le dijo su madre-, y no digas palabrotas, joder, me cago en tó!

- ¿Puedo continuar? -preguntó el guía. La señora y su hijo enmudecieron-. Gracias. Este museo se creó para guardar los tesoros de la antigua, poderosa y detestable civilización del Siglo XX y comienzos del XXI... justo antes de que a los políticos les diera por practicar el "tiro al país pobre" con misiles nucleares.

- ¿Qué es un país? -preguntó una adolescente.

- ¿Y un misil nuclear? -añadió su abuelo.

- Las preguntas luego, por favor. Continuemos... resulta que cuando se inauguró este museo era 6 veces más grande, pero una nave flujikopiana tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia y... bueno, ya saben lo que pasa cuando se estrellan las naves flujikopianas, ¿no?

Se escucharon risas entre los turistas.

- Si... estuvieron los siguientes 268 años eliminando la espuma. Pero volvamos a nuestro tema: la única parte del museo que quedó en pie fue ésta: la Zona de Internet.

- ¿Y eso qué coño es? -volvió a preguntar el niño de antes.

- ¡Que te calles, niñato de los cojones! ¡Y te repito que no digas tacos, joder, que no cuesta una puta mierda!

El guía tomó aire, esperó a que se callaran, y continuó:

- Internet fue la primera gran red de comunicación a escala planetaria. Se usó durante muchos años para que la gente de todo el mundo pudiera enviarse mensajes sin gastarse un duro en sellos (ya explicaré luego lo que es un sello), mostrar sus ideas al mundo, y lo más importante: viciarse con los millones de páginas porno que habían. De hecho, antes de que tuviera lugar el Gran Desastre, el 99'9% de Internet estaba formado por páginas porno. El otro 0'1% eran buscadores... porno, claro.

- ¡Jua, jua, jua! ¡Esos si sabían cómo divertirse! -comentó un hombre gordo y seboso.

- Calla gilipollas, que está hablando el guía -le dijo el niño.

- ¿A que te parto la cara?

- ¡Si tocas a mi niño te arrancaré las pelotas, hijo de puta! -le gritó la madre.

- Señores, por favor, calma... -dijo el guía con toda la serenidad del mundo. Luego tocó un botón del panel que tenía delante, y apareció un holograma perfecto de un ordenador en 3D-. Esto es un ordenador de finales del siglo XX. No hace falta decir que es extremadamente sencillo y rudimentario comparado con los actuales. Además, los historiadores dicen que casi todos estaban infectados por un virus informático llamado... Uinbows, o algo así.

El guía tocó un par de botones más, y una serie de objetos aparecieron en la pantalla del ordenador holográfico. Señaló a uno en concreto:

- Esto es un cuadro de texto. La gente escribía sus mensajes en él para luego enviarlos pulsando un botón como éste:

- ¿Puede escribir "El gordo cabrón que tengo detrás es un mamonazo" y enviárselo directamente al culo? -preguntó el niño.

- ¡Se acabó! ¡Yo lo mato! -gritó el gordo lanzándose al niño.

Afortunadamente, su madre era una experta en 14 estilos distintos de lucha oriental, y le dio una tremenda paliza con patada voladora final, con la que tiró al gordo por una ventana.

- ¡¡Bravo!! ¡Plas, plas, plas, plas...! -le aplaudieron los demás turistas.

- Gracias, gracias...

- En fin... sigamos... -dijo el guía resignado-. A la hora de enviar mensajes también contaban con otras cosas como, por este orden, un cuadro de texto de una sola línea (aún no sabemos qué utilidad tenía, si es que la tenía), dos tipos diferentes de casillas de verificación, y un menú desplegable:


- Los que hacían eso eran unos cretinos... -comentó el anciano.

- Abuelo... tienes que comprender que estaban empezando a desarrollar su tecnología.

- Bah, paparruchas... ¡además, tú no eres mi nieta, impostora!

- Claro, abuelo, claro...

- ¡Ejem! -tosió el guía- Hemos visto lo que usaba la gente para enviarse mensajes, pero internet se usaba para muchas otras cosas. La más importante era divertirse mirando documentos llenos de textos, imágenes, sonidos y videos... o como la gente de la época lo llamaba, "navegar por la red". Sinceramente, no entendemos el significado de esa expresión, pero lo atribuimos a la posible existencia en la época de una mascota que fuera una araña surfista.

- Esa gente estaba muy mal de la cabeza... -comentó un hombre de mediana edad.

- Hombre, hay que reconocer que imaginación no les faltaba -añadió su mujer.

- Eso es cierto -dijo el guía-, ya que Internet tenía millones y millones de páginas que trataban sobre muy diversos temas (aunque el más importante era la pornografía, como ya he dicho antes). Hemos escogido algunas de esas "páginas web" que han sobrevivido archivadas hasta nuestros días, y después de haberles echado un buen vistazo personalmente, puedo asegurarles que eran de las más importantes. Observen:



El Rincón del Vago



[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]
[CENSURADA]

- Todas esas páginas censuradas correspondían a... bueno, ya se lo pueden imaginar, ¿no? Sexo, sexo y más sexo. Sin embargo, hemos querido dejar para el final la página más emblemática, misteriosa y enigmática de todas, de la cual sólo hemos conservado un trozo de su logotipo.

- ¿Qué cojones es un logotipo? -preguntó el niño.

- ¡Te lo advertí, pequeño subnormal!

El niño siguió la misma trayectoria de salida que el gordo.

- Er... bueno, este es el trozo:

- ¿"Esak"? ¿Y qué significa eso? -preguntó el hombre de mediana edad.

- A lo mejor era un grupo de música de la época que tenía una página en internet... -sugirió su mujer.

- Nadie sabe lo que era. Lo único que podemos asegurar es que durante más de 2 años se convirtió en un punto de referencia en la red, una especie de... estrella solitaria brillando en la oscuridad del espacio, por decirlo de alguna manera. Y parece ser que tuvo un éxito tremendo, pero no sabemos con certeza qué era exactamente. Yo tengo mi propia teoría: que era una revista de internet llamada Resaka de publicación bimensual, en la que se podía hablar de cualquier cosa y expresar tu opinión libremente, sin miedo a que ninguna organización poderosa ni ningún gobierno te jodiera vivo... aunque cada vez que se lo explico a los historiadores, se cagan de risa.

Hizo una pausa dramática.

- En fin, echen un vistazo por toda la sala, seguro que encuentran cosas interesantes...

Los turistas se pusieron a fisgonear por todas partes. Todos... menos uno. O mejor dicho, una. La señora pegona. Ella y el guía se miraron fíjamente.

- ¿Qué te ha parecido mi actuación? -dijo de repente la señora con una voz totalmente distinta... de hombre.

- Genial Bauer; me encanta sobretodo cuando zurras a los robots del gordo cabrón y del niño, y los tiras por la ventana -respondió el guía-. Manda webs que tengamos que montar estos numeritos para que no nos trinquen... por cierto, ¿dónde están Bugnick, Wharius, Ñunmy y Kenny?

- Bugnick es el anciano y Wharius su nieta, los que están ahí -dijo Bauer señalando hacia un punto de la sala-. Los otros dos están demasiado ocupados buscando la manera de regresar a nuestra época.

- Pues recuerda: mañana a las 400 horas estándar en el Ur-anus Café. Que no falte nadie, ¿OK?

- Tranquilo: si es necesario llevaré a Ñunmy arrastrándolo por la coleta, y mataré a Kenny las veces que haga falta. Shimart... que la Resaka te acompañe.

- Y los resaklorianos también, je, je, je...

El anciano (o sea, Bugnick) y Bauer salieron del museo disimuladamente. Shimart esbozó una sonrisa. Y un único pensamiento pasó por su cabeza como un rayo:

- "Pues le quedan bien las tetas a Bauer...".

THE END?

SHIMART