Volví a mirar el correo por la mañana. Nada. Ni rastro de Gode. Fui al salón media hora antes como medida previsoria, pero fue inútil: tres cuartos de hora para comprar la entrada, y casi dos horas más para poder entrar en el salón. Como lo leéis. En mi vida he visto unas colas tan gigantescas, que llegaban a cruzarse al otro extremo.

Llega hasta el final de la calle. ¿Parece
grande? Pues es sólo la mitad de la cola.

El cazademonios del Warcraft
(gracias Thingol y Gasca)
Para variar, Cels ya estaba firmando (risas enlatadas). Gode me explicó que se equivocó al enviarme el correo (¿desde cuándo tengo una cuenta de hotmail?). Aproveché que aquello estaba lleno de gente disfrazada para hacer más fotos; no hay que olvidar que por la tarde era el concurso. La mayoría de los disfraces eran cutrillos, pero algunos estaban muy currados.

Cross-over imposible: Harry Potter vs. Señor
de los Anillos.
Haz click en la foto para ver otra versión.

¡Myû! ¡Myû! ¡Myû!
Eme A me dio un regalo de parte de Somófrates. Concretamente, un beso en la frente (lo comprendo. Somo no es tan alto). Estuve un buen rato recibiendo llamadas de "alguien". Lo digo porque no logré entender ni quién era, ni qué decía, ni dónde estaba, de tan mal que se escuchaba. A la cuarta o quinta vez ya estaba gritando a grito pelado... cuando de repente vi a Chronium a dos metros de mi, con el móvil en la oreja. Y Thingol a su lado. Estupléndido.

Chronium y Thingol (también conocido como
Elmoth). Lo que sufieron los móviles...

¡Bwa-hahahahaha! ¡Otra víctima
para la colección!
También volví a encontrar, un año más, a mi primo Tabaré y su novia Marta. Después, Chronium y Thingol me dijeron que querían encontrar a Nacho Fernández, al que yo había visto hacía un rato. Le buscamos durante unos quince minutos, pero no hubo manera. Yo ya tenía que irme a comer, así que ya seguiríamos buscando a Nacho por la tarde.

Pues juraría que sólo hay once...
Rut y Gloria habían tenido el inmenso detalle de darme sus teléfonos para ayudarme a entrar rápido en el salón por la tarde. Y así fue (en este caso, Rut). Si es que son un encanto. La Farga estaba a punto de reventar de tantísima gente que había. Vi a Sota entonces, aunque no sé si llegó en ese momento o ya estaba antes.

El horror... el horror...
Inicié una última y desesperada búsqueda de kodamas, pero no sirvió de nada. Cels comenzó otra sesión de firmas (ah.... ¿pero la había acabado?) al mismo tiempo que empezaba el cosplay (concurso de disfraces). Fue entonces cuando empecé a comprender cómo debía sentirse una sardina enlatada.

Firma y foto para el nene.
Charlé un rato con Gloria y Rut de música, y ellas parecían interesadas en escuchar composiciones mías (bueno, sobre gustos no hay nada escrito). Vi a Nacho por fin, pero al parecer Thingol y Chronium ya habían hablado antes con él. Nacho sacó unas páginas a lápiz de un proyecto para Francia que me dejó de pasta de boniato.

Una invocación del FFX
(gracias Gasca)
Se estaban vendiendo los últimos peluches de Don Depresor (al día siguiente trajeron más, eso si). Hubo un momento de relax en el stand de Fanhunter, ahora que el salón empezaba a vaciarse. Cels me dio entonces un par de regalos: el Cels Piñol Illustrated (me lo debía desde el salón del cómic), y un tapiz de los que colgaban en el stand con la portada del Fanhunter Saga #3. Y así, cansados pero relajados, terminamos todos el segundo día.