HÁGASE EL STAND, Y EL STAND SE HIZO
2 de Mayo de 2001, 4:45 PM. Esa es la fecha y la hora que marcaría mi reloj, si no fuera porque según parecía, lo acababa de perder en el metro (si, a eso se le llama empezar con buen pie), aunque luego resultó que me lo había dejado en casa (la historia se repite, hijos míos). Llevaba conmigo las telarañas y material diverso para decorar el stand, y mientras esperaba a que llegara Dexter entré en el recinto (y vi a Óscar Nebreda), para saludar a Cels y su familia que estaban montando el stand de Fanhunter. Ésta vez me dirigí a todos ellos con un sonoro "¡Holadolaaaaa!". También conocí a la simpatiquísima Ruth y al incansable Monti Paiton, que estuvieron todo el Salón al pie del cañón.
Tras unos breves saludos y ver la cara de Cels en plan "llevo 5 días sin dormir y ya todo me la pela", volví a salir a esperar a Dexter, que no tardó en llegar cargando con los 100 ejemplares del nº 1 de Neo-Barris: Unleashed (la caja pesaba menos de lo que parecía). Ambos empezamos a caminar hacia nuestro stand, al fondo del recinto, y pudimos comprobar que a un día del comienzo, el Salón del Cómic parecía una trinchera de la 1ª guerra mundial: cajas tiradas por todas partes, plástico extendido por el suelo (un poco más y me mato al resbalar), stands vacíos o casi vacíos... aquí, como en todas partes, se deja todo siempre para el final.
El caso es que al llegar a nuestro stand... primero nos soprendimos por sus increiblemente reducidas dimensiones (más pequeño de lo que yo recordaba y esperaba), luego porque no tenía puesto el cartel de "LA TELARAÑA" encima (lo pusieron 15 minutos después), y finalmente porque no teníamos una pared detrás nuestro. Avisamos a los de la organización, pero no tuvimos la pared ningún día (dijeron "si, si, ahora mismo os la llevamos". Y un web). De todos modos, el stand que teníamos al lado, "La Espiral Negra", si la tenía, pero eso es porque se les ocurrió avisar a Ficomic unos días antes, que si no...

Estuvimos muy cerca de hacer
realidad ésta tira.
Dexter y yo comenzamos el ritual conocido como "Tú coloca las telarañas mientras yo las grapo a lo bestia". Nos dimos cuenta de que las telarañas sintéticas que yo había conseguido daban mucho de si, y con sólo usar la mitad conseguimos cubrir toda la parte superior del stand y la barra vertical situada a la derecha. Luego fui un momento al stand de Fanhunter... y en ese momento, damas y caballeros, me convertí en el primer fan que vio el trailer de la serie de animación.
También entonces, la Santa Madre de Cels (sigo llamándola así, no puedo evitarlo) me pidió que le trajera al día siguiente el cuadro de Morsa bordado a punto de cruz (el del año pasado). Pues vale. Al volver a nuestro stand le dimos unos cuantos retoques; no sabemos si dimos por concluido nuestra obra porque se encontraba en el límite del buen gusto, o porque ya era hora de irse, pero lo dejamos todo listo para el día siguiente. Aún así, mi trabajo aquel día aún no había terminado.
Más tarde fui a la Estación de Sants para recibir a Adrik, Tonino y Mole, los miembros de Dawn Comics, provinientes de Sevilla. Teóricamente el tren tenía que llegar a las 8:45 PM, pero como no podía ser de otra forma, llegó con 1 hora de retraso. Godefroi y Lilith también estaban allí, y cuando llegó el tren ellos fueron los primeros en encontrar a los sevillanos (yo les busqué en la dirección contraria. Sin comentarios). Una vez en el vestíbulo de la estación, Adrik me soltó unas palabras que me dejaron de granito: "pues aún tenemos que imprimir los fanzines. Sólo tenemos las portadas". Sin comentarios (bis). Me prometió que al día siguiente lo tendrían todo seguro (aunque yo no las tenía todas conmigo), así que los dejé a todos para ir a casa, cenar, ultimar unos detalles antes del Salón y dormir.
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