AMARÁS A TUS FANZINES SOBRE TODAS LAS COSAS
Llegué al recinto a la hora que acordamos Dexter y yo el día anterior, es decir, las 9:30. Tras darle el cuadro a la gente de Fanhunter, vi que el stand de Dreamers estaba prácticamente vacío (léase: no había ni mesas. Ahí sus webs). A lo largo del día vi ahí a Xavi Marturet y a Juanmito, a quien no pude torturar esta vez por falta de tiempo (cachis). Adrik y sus amigos aún no habían llegado, y por lo que supimos más tarde, tardarían un buen rato en llegar. Dexter y yo colocamos un par de Unleasheds sobre el mostrador, y de repente vimos a Nacho Fernández a un par de stands de distancia. Le pedí que viniera con nosotros un momento (a Dexter le daba corte, jejeje) para que le pudiésemos mostrar el Unleashed... y él nos obsequió con unos diseños apabullantes de personajes de nuevos proyectos suyos. Unos minutos más tarde, el Salón abrió las puertas.
Nuestro primer comprador fue Kiko, y estábamos tan emocionados con nuestra primera venta, que no pudimos resistirnos y le hicimos una foto. Aproximadamente a las 11:10 AM llegaron Adrik, Tonino y Mole, después de dar un impresionante rodeo a la Estación de Francia (fueron por el otro lado), y cargando con los 100 ejemplares del Sdawn... ¡sin grapar! Ya no sabía si pegarles o abrazarles... pero bueno, graparon unos cuantos en el stand mismo, y al poco rato ya teníamos el mostrador bien separadito: Unleashed a la izquierda y Sdawn a la derecha (visto desde fuera). El efecto general sorprendía un poco, ya que éramos de los pocos que teníamos fanzines con portada en color. Adrik me dio entonces el video de George Lucas en Sevilla (lo que grabaron durante el rodaje del Episodio II).

Godefroi y Lilith: La Pareja
Asesina. Estuvieron aguantando todo el Salón, como siempre.
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KIKO.
De repente y sin previo aviso... nuestro stand de la izquierda, Megabelops, puso en marcha lo que acabaría convirtiéndose en nuestra pesadilla particular: ¡un Karaoke Freak! Durante 4 días estuvimos soportando como mejor pudimos a fans que cantaban temas tan variopintos como Marco, La Llamada de los Gnomos, Sailor Moon o Mortadelo y Filemón... ¡diox! No sé cómo logramos sobrevivir a todo éso... paralelamente, alguien llamó al móvil (primera vez que lo llevaba encima, porque es de mi madre), contesté y era mi hermano que llamaba desde la radio (donde trabaja), preguntándome cómo iba todo. Cuando terminé la conversación... en lugar de colgar, apagué el móvil (repito: primera vez que lo llevaba encima), y cuando lo encendí de nuevo me pedía el nº PIN, pero como yo no tenía ni idea de cuál era, tuve que llamar a casa desde una cabina (¡4 intentos!).
De vuelta pasé frente al stand de Fanhunter y saludé a Cels, y me dijo que por la tarde se pasaría por La Telaraña (le dije algo parecido a ésto: "¡oh, su graciosa majestad se dignará a visitar los suburbios!"). Luego vi que en el stand de Dreamers ya funcionaba casi todo; lo habían montado en un tiempo récord, ordenadores incluidos. De vuelta en La Telaraña, vendimos un par más de fanzines (llevábamos unos 6 de cada uno), y llegó un laaaargo rato aburrido en el que no ocurrió absolutamente nada hasta la hora de comer, momento en que Dexter se despidió, ya que él no iba a poder estar por la tarde por motivos de trabajo.
Dejé al frente del stand a Dawn Comics, fui a casa, comí y volví a eso de las 4:00 PM. En el stand me esperaba X-Terno, amigo de Dexter, que había venido a ayudarnos. Yo llevaba una tela negra que había encontrado en casa, y que podía servir para "tapar" un poco el hueco que teníamos detrás. El único problema es que una de las puntas quedaba a merced del viento, pero logré solucionarlo con una increible chapuza: pegué la tela a la silla con esparadrapo (mira y llora McGyver), y lo más curioso es que resistió.
Al cabo de un rato, y tal como prometió, Cels vino a nuestro stand (aunque tuve convencerle para que viniera... ejem...). Le echó un vistazo a los fanzines y dijo que tenían muy buena pinta, pero que ya los leería detenidamente en otro momento (lo típico, vamos). Luego fui con él a su stand, y mientras caminábamos vimos un poster de Muerte (la de Neil Gaiman). Entonces le comenté: "creo que el rodaje de la película empieza en un par de meses, aunque no sé si han escogido ya a la actriz". Y él contestó: "pues... si por mi fuera, escogería a Winona Ryder. Ya sé que no tiene ni mucho menos la edad que representa que tiene Muerte, pero su físico es perfecto para el papel. Ponle una peluca, y ya la tienes".

Si es que ni comer le
dejamos...
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KIKO
Una vez en Fanhunter compré el Fan con Nata/Fan Letal III, y de regreso a mi stand aproveché para hacerme con el Bone nº 23 (éstos de Dude... como tarden tanto en sacar el siguiente, lo de Troya va a parecer el jardín del Edén). Me senté de nuevo en la Silla del Vendedor (joer, suena importante y todo), y aproveché otro rato aburrido para leer lo que acababa de comprar. En el transcurso de ésta lectura, la cifra total de fanzines vendidos llegó a 24 (12 de cada) en un día, que para ser un fanzine no está nada mal.
Al cabo de un rato decidí estirar las piernas dejando a otro en mi lugar, y deambulé por los stands observando la ingente cantidad de visitantes que había, lo cual me hizo temblar de pies a cabeza, ya que si el primer día era siempre el más flojo y había tanta gente, el sábado (día más fuerte) tendría que ser la hostia. De repente vi a Kiko con los ojos desorbitados y con una sonrisa de anuncio de compresas; acababa de conseguir una firma de Chris -Santa Claus- Claremont, y para más inri se la había hecho en un tomo de edición limitada y numerada. Obviamente le dije: "tío, guarda eso en la caja fuerte".

Santa Claus... digooo Chris
Claremont frente a Fénix Oscura... ¿ein?
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KIKO
Paseando llegué de nuevo a Fanhunter, y la Santa Madre de Cels (lo siento, es superior a mí) me soltó de golpe y porrazo: "¡Shimart! ¿Cómo es que no me habéis regalado aún un fanzine de los vuestros?". A ésta señora no se le puede negar nada (porque es un encanto, no me seáis malpensados), así que vino conmigo hasta La Telaraña y le hicimos solemne entrega de un ejemplar del Unleashed, y otro del Sdawn.
Después de que se fuera, observé que Adrik había colocado sobre nuestro mostrador... ¡una carta de Pikachu! Me quedé clavado al suelo, con los ojos en llamas y las manos más tensas que la cuerda de un violín, y le dije a Adrik: "¿QUÉ-ES-ÉSO?". Y entonces, Adrik realizó un acto heróico que jamás olvidaré: cogió las tijeras y... ¡tchack! Pikachu decapitado. Los últimos minutos (se acercaba la hora del cierre) los pasé en la zona de Exposiciones, que por una vez eran bastante originales: en lugar de las típicas galerías montadas dentro de los trenes, ésta vez habían construido auténticos escenarios: un patio de colegio franquista (Paracuellos), un cementerio y una especie de faro.
Después de eso recogimos el stand y nos fuimos (Adrik, Tonino, Mole, Kiko y yo) a cenar al Kentucky Fried Chicken de las Ramblas; me dijeron que tenían ganas de ver la catedral, y como nos pillaba de camino pasamos justo por delante. Una vez en el KFC nos relajamos, comimos hasta reventar (Adrik dijo que era la primera vez que comía pollofrito en un KFC), hicimos unas risas y nos fuimos a descansar para afrontar el día 2.
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