... Y VIO QUE LOS SALONES ERAN BUENOS
Con un poco de dolor de cabeza, llegué al Salón cuando Dexter y Adrik acababan de empezar a doblar y grapar los 25 ejemplares extra del Unleashed, así que me puse a ayudarles. Después le dije a Dexter que me iba a la cola de firmas de Jan, ya que era la primera vez en la historia de los salones del cómic que iba a firmar ejemplares de Superlópez, y no quería perdérmelo. Faltaba aún 1 hora, pero en el stand de Ediciones B ya habían unos cuantos fans haciendo cola, así que compré el último número, El Dios del Bit (muy bueno, mucho mejor que los 3 anteriores) y esperé con ellos.
Kiko vino después y se puso a mi lado, a esperar. Raul había dicho que quería la firma de Jan, pero no estaba ahí. Kiko me pidió que le llamara, porque a él se le había agotado la batería del móvil. Cuando conseguí hablar con Raul me dijo: "estoy cerca de la Sagrada Familia". Lo mato. Me pidió que le comprara un número de Superlópez y que Jan se lo firmara, que luego ya me lo pagaría. Lo hice, y cuando llegó mi turno Raul volvió a llamar, así que me limité a decirle: "¡Tío, que me está firmando ahora mismo!". Lo malo es que pese a que le escribí a Jan mi nick en un bloc para que lo pudiera escribir (él es sordo como una tapia), lo leyó mal y escribió "Slitmart" en lugar "Shimart". En fin... al menos ya tenía por fin su firma.

Jan escribiendo
"Slitmart" y yo.
FOTO ENVIADA POR
KIKO
Al volver al stand, Dawn Comics estaba grapando los otros fanzines que habían traido. Unos minutos más tarde, vendí el último ejemplar que quedaba del Sdawn (éxito total). A continuación llegaron Porres y Ken, informándome de que habían venido con ellos unos cuantos miembros más del comando de Cerdacity. Después de eso ya era la hora de comer, y Adrik me dijo que mejor viera el video George Lucas en Sevilla ese mediodía, porque era la única copia que habían traido y tenía que llevársela. Así que fui a casa, comí mientras la veía ("¡GEEOOORGEE!" y "¡NAATAALIIEE!" eran las palabras más repetidas), y volví.
En la entrada del Salón me encontré con el mismo problema que ha tenido Cels en todos los años que lleva montando stands: me había olvidado la acreditación. Podría haber llamado a Dexter con el móvil para que me fuera a buscar... pero decidí hacer algo más arriesgado. ¿Colarme? No, no es mi estilo; hablé con el temible "guardián" de la puerta. Y lo más sorprendente de todo es que le convencí (si es que no hay guardián que se me resista, jejeje).
En el stand me dieron una Fan Letal ID 2001 de alguien que había pasado por ahí: C. Dallas. Y aún la tengo. También vi a Thor y a Arcanine. Después me senté a vender (nos quedaban ya pocos Unleasheds), y de repente apareció Morgan (la novia de Dexter). La saludé, y me preguntó que cómo la había reconocido. Y yo le respondí: "Porque te pareces mucho al dibujo". Tras casi una hora en la que continué vendiendo fanzines, me levanté a estirar las piernas.
Fui al stand de Fanhunter, donde Cels nos reunió a unos cuantos buncheros (DD, Ecléptica, Godefroi, Kiko, Raul y yo entre otros). Quería decirnos por qué iba tan de culo y no nos prestaba mucha atención, y estas fueron sus palabras: "El Fanhunter Saga #3 tiene que salir dentro de 2 semanas. ¿Sabéis cuántas páginas tengo terminadas? TRES. Y la novela sale en julio... ¿sabéis cuántas páginas tengo escritas? CERO". Con eso tuvimos suficiente. Creo que después de eso (no estoy seguro si fue el día antes) le pregunté a Ruth si era capaz de colorear con octarino, el color de la magia en las novelas de Mundodisco...

Unos días después recibí esta
imagen: una tormenta de Octarino puro... ¿alguien se atreve a
dudarlo?

Los inigualables Monti Paiton y
Ruth. ¿Véis mi cuadro de Morsa al fondo?
FOTO ENVIADA POR
KIKO
Volví a sentarme en el stand, y le hice a Morgan un resumen de lo que iba a ser el nº 2 del Unleashed (parece que Dexter no le había dejado el guión... ejem...). Al cabo de unos minutos avisaron por megafonía algo de lo que nos habíamos empezado a dar cuenta todos: el suelo delante de nuestro stand (y el de al lado) se estaba hundiendo. A partir de ese momento, intentamos caminar flojito y sin pegar saltos por si las moscas...
Salí de nuevo del stand una media hora después, y compré el Fanpiro (aún no lo había comprado porque los días anteriores no llevaba suficiente dinero). Al meterme de nuevo en el stand empecé a echarle una ojeada, y en pocos minutos me quedó claro que yo tenía que ser un Filmtrue de mil pares de narices. Paralelamente, en Megabelops comenzaron a pasar todos los capítulos de Ruruoni Kenshin (espero que se escriba así); cuando Kiko vio la escena inicial donde cortan a un guerrero en 4 ó 5 trozos en medio segundo, no pudo reprimir un "¡joer, qué bestia!".
Aproximadamente a las 18:20, algunos stands previsores empezaron a recogerlo todo. Durante unos 40 minutos no pasó nada remarcable (excepto que los Unleasheds ya escaseaban), y pasado ese tiempo volví a leventarme. En los días anteriores, en el stand del Hombre Mosca habían puesto una cancioncilla de El Chivi (a Kiko le encanta), y como ya estábamos en la recta final del Salón, les pedí que la volvieran a poner... nanai, la habían perdido y en ese momento sólo ponían heavy metal. Así que Kiko y yo dimos una última vuelta por el recinto, a ver cómo la gente iba desmontando los stands... cosa que también ocurría en Fanhunter.

Es que Claremont es Claremont...
Tras un breve paseo volvimos a La Telaraña. Adrik y Dexter estaban haciendo en el suelo otro gran dibujo conjunto a modo de despedida (un narizón y un cabezón estrechándose la mano). El suelo delante nuestro empezaba a crujir sospechosamente. Un poco más tarde miré el reloj... y me sorprendí al ver que el Salón tendría que haber cerrado hacía 18 minutos, pero los visitantes no se querían ir. Hicimos unas firmitas en los últimos fanzines que vendimos, y empezamos a desmontarlo todo.
Dexter, Morgan, Dawn Comics y yo nos fuimos juntos (en ese momento no sabía bien para qué). Pasamos frente a Fanhunter, y La Santa Madre de Cels (algún día la llamaré por su nombre, supongo) me devolvió el cuadro bien empaquetado y protegido, aparte de regalarme el poster de la serie de animación de Fanhunter (lo dicho, una santa). Todos nos despedimos de Cels y su familia, y nos fuimos del recinto cargando con los materiales sobrantes (telarañas, dibujillos y algún que otro fanzine no vendido).
Cogimos el metro, bajamos en Jaume I, y fuimos caminando tranquilamente (pero con los pies doloridos) hasta el mítico local La Ovella Negra, donde... ¡sorpresa! Estaba DonDepre con compañía femenina. Aunque en realidad, el sorprendido fue él de verme allí. Él se quedó en su mesa, y el resto asaltamos otra en la que empezamos a repartir el dinero recaudado de los fanzines (mientras pedimos algo de beber... yo una coca-cola, que soy abstemio). De pronto Dexter exclamó: "¡Beneficios! ¡Tenemos beneficios!", pero en realidad era un espejismo, ya que yo seguía debiéndole a él (restándole los beneficios) 1000 pelas. Bueno, podría haber sido peor.
Y llegó la hora de la despedida. Nos hicimos un par de fotos finales, y les dije que me tenía que ir. Adrik se levantó preso de un ataque de amistad sevillana y me dio un abrazo, me despedí del resto y Kiko me hizo 2 fotos finales. Una en la que salía saludando con la mano... y entonces le dije que la repitiera, porque quería salir con los dedos haciendo el saludo de la federación de Star Trek. Lo hice, los miré por última vez, me despedí desde lejos con el brazo... y tal día hará un año.
| ANYWAY THE WIND BLOWS... |
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