Narizones en el Salón IX
Cantar del Mío Shim
De Versos Asimétricos y Rimas Humorísticas

LEMA DEL SALÓN
"¿Cómo? ¿No has oido hablar del fantástico cómic del Hombre Orgánico?" (El Hombre Orgánico)

LIBRO PRIMERO
DE CÓMO LOS CABALLEROS LLEGAN A LA FORTALEZA Y SE INICIA UNA LARGA Y DURA BATALLA

I
La historia empieza un jueves cualquiera
despertándome a eso de las ocho,
sabiendo que mi destino me espera
y que no hay tiempo ni para un bizcocho.

De tierras lejanas llega un hombre
montado en un metálico carruaje.
Es Kiko, del que todos temen su nombre,
y junto a Tolkien nos vamos de viaje.

En un vehículo al carruaje parecido
viajamos los caballeros con impaciencia.
Nos contamos gestas sacadas del olvido
mientras nos acercamos a la fortaleza;
hay que reforzar lo posible el ánimo,
pues va a iniciarse una guerra fiera.

II
Antes de la batalla algo hay que cumplir,
pues Kiko sus tesoros desea ocultar.
Por ello a la consigna tenemos que ir,
ya que ahí la carga podremos dejar.

En la puerta de la fortaleza espera,
mirándonos con fríos y crueles ojos,
fiero guardían de lo que ahí penetra,
y que al fin nos deja entrar a nosotros.

Una vez dentro Kiko es llamado
por la magia de una enorme tienda;
Planeta era el lugar antaño
y seguía así en nuestra era,
vendiendo muchos libros ilustrados
por autores de toda la Tierra.

III
Llegamos al fin a nuestros aposentos;
ahí nos esperan, entre otros muchos,
Hombre Orgánico, azote de los vientos,
y Niña Elfa, vencedora de buhos.

Pasado un rato por fin llega Dexter,
gran artista que mis guiones ilustra.
De Zarajota acompañado viene,
llevando tantos Unleasheds que asusta.

De esta forma se inicia la batalla,
vendiendo muchos cuadernos ilustrados,
no sin antes dar un poco la tabarra
en Fanhunter, donde pencan sin descanso.
Adoramos a Haditjé, bella dama,
maestra suprema del coloreado.

IV
La gran fortaleza es recorrida
por un pequeño grupo de soldados.
En la taberna unos toman bebida,
y otros a las mozas hacen repasos.

Epicentro, de la fortaleza el corazón,
es monopolizado por el Hombre Orgánico.
Al verle nos preguntamos, no sin razón,
si este ser no es en realidad mecánico.

Ya la hora del yantar se aproxima,
por lo que decido tomar un descanso.
Contemplo cómo en lo alto el sol brilla
y subo a un carruaje blanco,
pero al salir pienso que dormía,
pues es lluvia lo que cae de lo alto.

V
Relajado estoy en mi dulce hogar,
del Hombre Orgánico leo el relato;
los juegos de rol sabe criticar,
pero ya es hora de volver al tajo.

De vuelta en la fortaleza voy a saludar
a Cels Piñol Senior, de Fanhunter el rey,
pues aunque el hijo mucho ha de dibujar,
el padre en la empresa impone orden y ley.

Al Capitán Moska veo de nuevo,
Liet-Kynes le acompaña siempre.
A Sota en Epicentro le encuentro,
más serio que una piedra inerte.
A las exposiciones voy luego,
y todo ello sin pagar billete.

VI
Negras nubes lloran oscuras lágrimas
sobre el lugar donde nos encontramos;
goteras surgen por arte de magia,
mientras la lluvia viene y va a ratos.

Música de Queen en Epicentro suena,
a la de Freddy unimos nuestras voces.
Con Bohemian Rhapsody todo empieza,
y se extiende por los alrededores.

Ya entonces tres caballeros se han ido,
pero ni por asomo es por cobardía,
pues sólo están cansados y dormidos.
Kiko es el primero que lo comunica,
Moska aporta otro miembro al trío,
Liet-Kynes les sigue ya en la lejanía.

VII
En las caras de los soldados observo
que el cansancio nos empieza a dominar.
Dexter está agotado por completo,
aunque sólo el primer día va a pasar.
Fanhunter Aftermath es otro cuaderno
que decido antes del cierre comprar,
pues en ese lugar nadie duerme dentro
cuando la noche empieza a hacerse notar.

LIBRO SEGUNDO
DE CÓMO TRES MAGOS INSTRUYEN AL ELEGIDO Y DOS FALSOS PROFETAS VATICINAN CATÁSTROFES

VIII
El día anterior el Capi Moska me explicó
que al guardían de la puerta había engañado,
mostrando con gesto valiente y también burlón
la tarjeta que yo mismo había creado.

Desgraciadamente para mí no sirve
y me lanza una mirada asesina;
el guardián con voz de trueno me pide
que compre la entrada en la taquilla.

En el stand de Fanhunter Cels me mira
y me pide que le eche un ojo al video;
la serie de televisión da envidia,
no como la de Flash, que da mareo.
Después de eso empiezo a darme prisa,
pues tengo que currar en Epicentro.

IX
No hay Unleasheds, según parece,
porque Dexter ayer se los llevó,
pero al fin llega, muy cargadete,
y continua con lo que empezó.

Kiko y Zarajota han llegado con él,
a Ridli-Varnae lo veo al rato.
Luego los fanzines hay que vender,
y lo hacemos en plan desesperado.

Conquistado esa zona por fin hemos,
conocido también a mucha gente.
Me quedaría más entre comiqueros,
pero de nuevo el estómago me advierte
que ya ha llegado la hora del almuerzo,
y sé que mi estómago nunca miente.

X
A mi regreso me informan cual vendaval
de que Dexter un gran torneo ha ganado.
Tres magos van a dar una clase magistral,
y él, como el Elegido, ha sido invitado.

Zarajota le acompaña para poder ver
a Carlos Pacheco, el primer mago, hablar.
Ron Garney es el segundo en aparecer;
Kevin Mcguire el trío ha de completar.

La clase se da en un stand muy grande,
el de Comics Joso para ser exacto,
pero la acústica ahí es depecionante,
y escuchar algo sería un milagro.
Así pues, me marcho en plan caminante
y al stand de Forum llego al poco rato.

XI
Sota, Kiko, Moska y Liet ahí están,
esperando que empiece algo importante;
Kevin O'Neill y Marv Wolfman firmarán
en ese mismo stand, en breves instantes.

Mi idea de la Emomask decido contarles,
esperando que les haga gracia la broma.
Sota y Kiko creen que hará sólo males,
cuyos resultados voy a contar ahora.

Me piden que mañana no lo haga,
pues existe en el foro una guerra,
y que si realizo esa chorrada
negro destino es el que me espera.
Creo que vaticinan animaladas
y que en el fondo bastante exageran.

XII
Los dos falsos profetas en ello insisten,
pero de ellos no creo ni una palabra.
Todo esto antes de que me comuniquen
que lo de las firmas es una gran farsa.

Maese Kevin O'Neill no dibuja nada,
y como no llevaba comics para firmar
me largo del lugar con la cabeza gacha
y con unas enormes ganas de asesinar.

Para Maese Marv Wolfman nada llevaba,
lo que me dio otro motivo para irme.
De vuelta en Epicentro, ahí me esperaba
el Elegido, Dexter el Invencible,
con alegría iluminándole la cara,
después de la mágica instrucción increible.

XIII
De nuevo ha llegado mi hora de vender,
o como mínimo, claro, de intentarlo.
En el stand música decido poner,
para ver si un poco consigo animarlo.

Ramón F. Bachs inicia una sesión
firmando en Epicentro, nuestro hogar.
Algunos fans se acercan con ilusión,
yo incluido, y sin nada para firmar.

Veo que Ramón lo que le piden ilustra.
Al fin llega mi turno, tras corta espera,
pero un pensamiento en mi mente se incrusta.
No sé qué pedir, pero Sota da una idea;
le pido a Ramón, y finalmente dibuja,
un retrato mío para que todos lo vean.

XIV
Después Kiko y Sota siguen vaticinando
enormes catástrofes inimaginables.
Oh, pero veo que toca salir pitando,
pues en verdad empieza a hacerse un poco tarde.
Dejo a Dexter en nuestro stand comerciando,
y yo me marcho raudo cual rayo brillante.
Saludo en mi viaje a los que están trabajando
todavía en el épico stand de Fanhunter.

LIBRO TERCERO
DE CÓMO LAS INCLEMENCIAS DEL TIEMPO AZOTAN LA FORTALEZA Y UNOS EXTRANJEROS DECIDEN VISITARLA

XV
Sábado es un día harto importante,
pues la fortaleza será invadida
por hordas de seres de otras partes
entre otras, por ejemplo, Hungría.

Mi padre me lleva a la fortaleza en carro,
ya que el día muy lluvioso ha amanecido.
Nada más acercarme al lugar me resbalo,
por culpa de uno de esos charcos malditos.

Afortunadamente salgo ileso,
y ya en la cola a los húngaros veo,
que traman un perverso plan avieso;
sólo de pensar en ello me mareo,
pero sería demasiado travieso
si algo de ese plan al final cuento.

XVI
La Santa Madre de Cels ayer me pidió
ver fotos de Lady Sonia, mi amada,
pero dos ilustraciones que dibujó
le muestro a la Santa y queda encantada.

En Epicentro a los húngaros avisto,
por lo tanto, decido a la acción pasar;
si, ignorando los augurios y avisos,
decido colocarme al fin la Emomask.

Por fortuna nada malo ocurre.
Raul se ríe y se la regalo,
pero me pide que se la firme
algo que yo acepto encantado,
pues si existe algo que yo admire,
es un buen caballero educado.

XVII
Un favor la Niña Elfa me pide,
que le dibuje un buho en un cartón.
No sé dibujar aunque me atornillen,
y el buho resultante da hasta pavor.

Llega Lady Angua, risueña dama,
del celuloide grandiosa hechicera,
pero Zarajota al cielo clama,
pues su sombrero es un pelín hortera.

A Mark, el Chache y Raul acompaño
dando un largo paseo por el salón,
y después de pasear un buen rato,
dejo a los tres en un stand gigantón,
el de Planeta, para ser exactos;
un autor firma y les llama la atención.

XVIII
Regreso a Epicentro donde empiezo a vender
más cuadernos ilustrados a la gente.
Veteranos como el Yeti hay por doquier,
soldados como Korld saludan al verme.

Juanmito también por la fortaleza anda.
En un pequeño descanso decido comprar
La Leyenda de Sasha, obra creada
por Nacho Fernández, gran artista sin par.

A comer voy corriendo cual liebre
y con otro paraguas regreso,
pues el que yo llevaba siempre
se había quedado en Epicentro,
y todo antes de que me entere
de que Jan ha ganado el gran premio.

XIX
Mientras sigo vendiendo sin descanso,
una visión celestial me maravilla.
Entre los soldados y carromatos
se mueve la encantadora Misha.

Después a Ecleptica le hago un regalo.
usando para ello gran solemnidad,
Un disco con videoclips de Michael Jackson
lo cual le llena a ella de felicidad.

A comprar comics me voy un momento,
dos números de Bone para ser exactos.
Pero al volver a mi stand me encuentro
a Lady Morgan, mujer con encanto.
Lleva el peluche de Dexter, y al verlo
me dan ganas terribles de abrazarlo.

XX
Maese Bachs en nuestro stand vuelve a firmar.
Le sigue a continuación David Ramírez.
Raul va y se le acerca para implorar
que le haga un dibujo y que no le olvide.

Por mi parte sigo vendiendo cuadernos,
aguantando en el stand, al pie del cañón,
pero desgraciadamente ya me siento
como si hubiera corrido la maratón.

Angua y Zarajota inician el rodaje
de su gran película con sus actores.
Baldeón el Grande se lanza al ataque
aniquilando a Gode de un solo golpe.
Tristemente no aparezco en el montaje,
aunque si mi mano, aunque a nadie le importe.

XXI
Kiko me sugiere que con él me vaya
ya que algunos van a irse de fiesta,
pero yo ya no aguanto ni las gafas
y para fiestas no está mi cabeza.
Así que me largo de allí a rastras
despidiéndome antes de mis colegas,
mentalizándome para mañana,
ya el último día en la fortaleza.

LIBRO CUARTO
DE CÓMO LORENZO EXPULSA A LAS NUBES Y UN GRUPO DE TROVADORES FINALIZA LA BATALLA CON GRAN REGOCIJO

XXII
Muy sorprendido estoy, esto es cierto,
de que en el cielo en vez de lluvia
brille el siempre ardiente Lorenzo,
cuya luz al salir me deslumbra.

Al stand llego una hora tarde,
pero no me ha ocurrido nada,
ni he sufrido algún percance;
llego tarde por pura vagancia.

Dexter y Morgan también llegan entonces,
demostrando que no soy el único vago.
Es la hora de seguir vendiendo fanzines;
pocos son ya los compradores incautos.
La mañana transcurre sin novedades,
todos estamos aburridos y cansados.

XXIII
Nacho Fernández se dispone a firmar,
y le llevo La leyenda de Sasha.
La consigo y lo pienso celebrar,
porque es una edición limitada.

Rápida acaba pasando la mañana,
con sólo un par de fanzines vendidos.
Me marcho un rato para llenar la panza
y regreso raudo como un torbellino.

Aunque antes de irme ocurrió algo más;
a Sir Kiko me encontré en la salida.
Con tantas bolsas no podía cargar,
por lo tanto me pidió una ayudita.
Su enorme equipaje le ayudé a llevar
hasta la gran puerta de la consigna.

XXIV
En mi vuelta pierdo un par de carros,
por lo tanto llego un poco tarde.
Dexter y Morgan están cansados
y se van para calmar el hambre.

Un par de fanzines logro vender;
empiezo a aburrirme al poco rato.
El perverso tedio logro vencer
paseando y después descansando.

Muchos Buncheros surgen como setas
allá en el santuario de Epicentro,
pero Kiko, Moska y Liet nos dejan,
y ya se largan con viento fresco.
No queda tiempo ni para una cena
pues sus hogares están muy lejos.

XXV
Los húngaros acechan a los autores,
pidiendo que les dibujen unos Belas,
pero Sergio Abad hace el hotentote
y les ilustra una vela de cera.

Mientras vendo los últimos fanzines,
una música llega a mis oídos.
Están tocando en el stand del Jueves;
ellos son los Mojinos Escozíos.

Cantan canciones como Jerónima,
No Tienes Huevos y las Burbujitas.
La del Chow Chow suena apoteósica,
y después nos dan una gran alegría,
mostrándonos una canción inédita;
un bello homenaje a los Locomía.

XXVI
Los trovadores marcan el fin de la guerra;
al fin la fortaleza ha sido conquistada.
Cual filetes a todos las lenguas nos cuelgan;
es momento de pensar en la retirada.

En Fanhunter han luchado como leones,
y hacia aquel lugar todos nos dirigimos.
De ejemplares no han vendido muchos millones,
pero si bastantes más que nosotros mismos.

A Cels le pedimos que venga un momento
a hacerse una foto con todos nosotros.
Pero de repente fruncimos el ceño,
al contemplar que el muy fanzineroso
coge la cámara y se coloca lejos
para así hacernos él mismo la foto.

XXVII
Raul, Ecléptica, Mark y el Chache se van,
Kenny, Jamfris, Angua y Sota, ellos también,
Juanmito y yo también nos vamos afuera,
y lo hacemos sin tomar ningún rehén.

Como si de un fantasma se tratara,
Nando Dixkontrol se nos aparece.
El tío sigue estando muy majara,
pero en el fondo es bastante amiguete.

En el metro el triunfo celebramos,
como sólo buncheros lo viven.
Pero la hora final ha llegado,
y la mayoría se despiden.
Ya sólo Juanmito y yo quedamos,
y esta rima final es imposible.

XXVIII
Así termina este glorioso cantar,
que con suma cautela he relatado.
Confío en que haya hecho disfrutar
a todo aquel que lo haya contemplado,
pero ha llegado la hora de marchar
para este pobre y humilde escribano.
Ya sea en tierra firme o bien en la mar
volveremos a vernos otro año.

F I N

Don Rodrigo Shimart de Carreras
Año de Nuestro Señor 20002