Y por fin, tal como comentaba más arriba, Obi-Wan nos muestra la función de ese extraño aparato que colgaba a un lado de su cintura. Como decía, con la preparación adecuada para el espectador, esta sería una escena sorprendente. Y más si se le añade un poco de acción, deteniendo los rayos que le disparan o desviándolos.
A poder ser, eso si, sin marear al público. Que parece que es lo que está de moda últimamente en Hollywood...