Unos violines agudos pondrían en tensión al público ya desde unos segundos antes de que Obi-Wan diga "... lado oscuro", quizá con una corta variación del tema de los sith. Luego cambiaría a música de peligro, en el instante en que el padawan gritara "¡un detonador termal!", momento en el que la cámara seguiría, por un instante, la trayectoria de la bomba al caer.
La música tomaría un aire más heroico cuando Yoda, alzando la mano y viéndolo desde un plano picado, proyectara el detonador hasta que este explotara. Al caer las rocas, se alternarían planos de los distintos miembros del grupo intentando protegerse del desprendimiento, y la música quedaría reducida a percusión. Para acabar, los contrabajos pondrían una larga nota final.