En esta escena aparece por primera vez una comunicación holográfica, una de las señas de identidad de la saga. Maul permanecería sereno pero alerta durante toda la escena, como si estuviera esperando una reprimenda por parte de su maestro Tyranus.

Cuando este último pronunciara el nombre de Lord Sidious, Maul abriría un poco más los ojos, como si le hiciera muy feliz.