Glass no perdió el tiempo. Inmediatamente después de dejar sin sentido a Jar, apuntó hacia Obi-Wan, que mantenía su espada encendida.
- ¿Qué
eres tú? -preguntó Glass con aire de superioridad- ¿Una
especie de jedi? ![]()
Obi-Wan prefirió no responder a eso. Habría podido emplear una réplica ingeniosa, pero prefirió guardar silencio y apagar la espada. En tales circunstancias, no habría tenido muchas posibilidades de sobrevivir.
- Señor Binks...
-dijo Yoda. Había avanzado lentamente hacia Glass, sin que nadie se hubiera
dado cuenta. Sólo les separaba dos metros.
- ¡Alto ahí! ¡No des un paso más, seas quien seas!
-gritó Glass. El resto de geonosianos apuntaron directamente al maestro.
Yoda miró fijamente a Glass y movió ligeramente la mano en el aire.

Yoda
- Vencernos no pueden
-dijo.
- Venceros no podemos -repitió Glass.
![]()
- ¿Eh? ¿Qué está haciendo? -exclamó Tarpals.
- Sshhh, déjele hacer... -le susurró Obi-Wan.
El maestro volvió a realizar el mismo movimiento.
- Al suelo las armas
tiren -ordenó.
- Al suelo... ¡tirad las armas! ¡Tiradlas! -exclamó Glass.
Rep Been y Tarpals no podían creer lo que estaban viendo. Era como si todos los geonisianos que rodeaban al grupo, Glass incluído, hubieran sido presas de un hechizo, doblegados ante la voluntad de Yoda.
- Sus hombres aquí
estar no deben -continuó el maestro.
- ¡Marchaos! ¡Ahora! -ordenó Glass sin cuestionar nada de
lo que ocurría. Los soldados obedecieron.
- ¿Alguien me puede explicar qué está pasando? -preguntó
Rep Been.
- Es un viejo truco mental jedi -le explicó Obi-Wan en voz baja-, pero
hacen falta muchos años de entrenamiento para dominarlo. Me pregunto
si yo seré capaz de hacer eso algún día... ![]()
Obi-Wan se inclinó para intentar reanimar a Jar, que seguía tendido en el suelo. Mientras tanto, Yoda, con una gran seguridad y firmeza, se acercó todavía más a Glass Binks.
- Bien... ¿por
qué atacado nos han? -preguntó en un tono repentinamente jovial.
- Esta base es secreta -respondió Glass con una naturalidad que casi
asustaba-. Tengo órdenes de arrestar a todo aquel que no esté
autorizado, y de ejecutar a los geonosianos fugados en caso de encontrarles.
- Ya veo... ¿y esas órdenes de dónde provienen?
- De nuestro líder, por supuesto... Lord Tyranus.

Glass Binks
Yoda y Obi-Wan intercambiaron miradas. Aquel nombre no les resultaba familiar, pero desde luego no sonaba amistoso.
- Él nos perdonó
la vida y las alas a cambio de servirle -continuó Glass-. Nos prometió
inmensas riquezas si cumplíamos nuestro cometido, y nos convenció
de que mi hermano, el jefe Poggle y los demás fugados eran escoria.
- ¿Por fugarse? -preguntó Yoda.
- No. Por traicionarnos y abandonarnos a nuestra suerte.
- ¡Eso no es cierto!
Esa última frase la había pronunciado Jar, que se había despertado y estaba levantándose. Obi-Wan le agarró con fuerza para que no se abalanzara sobre su hermano. Estaba muy furioso.
- ¡El único traidor aquí eres tú, Glass! -gritó Jar, con una mano tapándose la herida sangrante que tenía en la cabeza- ¡Te has unido al enemigo que nos mutiló y esclavizó! ¡Eres la vergüenza de la raza!
Tales acusaciones sacaron
al hermano de Jar del estado en el que le había sumido Yoda. ![]()
- ¡Ja! ¡Nuestra
raza está anclada en el pasado, y eso nos llevará a la aniquilación!
-exclamó Glass fuera de sí- ¡Lord Tyranus nos ofrece el
único futuro posible! ¡Por desgracia, tú no estarás
en él! ![]()
Veloz como el rayo, Glass sacó un pequeño blaster de un bolsillo oculto. Apuntó directamente a Jar, pero afortunadamente, Obi-Wan, que seguía agarrándole, consiguió apartarle a tiempo. El disparo pasó muy cerca de los guerreros geonosianos. A continuación, haciendo gala de ese tipo de reflejos felinos que sólo los jedis tienen, Obi-Wan encendió su espada de nuevo y, con un único y espectacular movimiento, partió en dos el blaster que esgrimía Glass.
- Eso no ha sido muy
inteligente por tu parte... -dijo Obi-Wan sonriendo y apuntando con su espada
directamente al cuello de Glass, que levantaba las manos en señal de
rendición.
- ¡Vamos, acaba con él! ¡Ya no es mi hermano! -gritó
Jar Binks.
- ¡No, Jar! Los jedis nunca matamos a seres indefensos.
- Correcto, Obi-Wan -asintió Yoda-. Ante el tal Lord Tyranus el señor
Glass Binks llevarnos ha de...
* * *

Desfiladero en Geonosis
Rodearon la mina por caminos ocultos, en los que los soldados blancos no podían verles. Era una especie de desfiladero. Glass iba delante, maniatado y bajo la amenaza de un buen sablazo por parte de Obi-Wan, justo detrás suyo, en caso de que intentara escapar.
- Ni se te ocurra hacer
lo que estás pensando -le advirtió el padawan.
- En cuanto me libere juro que... -refunfuñó Glass.
Obi-Wan le propinó al geonosiano un leve patadón en el trasero.
- Calla y camina -añadió
con una sonrisa.
- Obi-Wan, dicho te tengo que... -se quejó Yoda. ![]()
- Lo sé. Lo siento, maestro -se disculpó el joven-. De todos modos,
no creo que un suave puntapié me haga caer en el...
Obi-Wan frenó en seco. Tanto él como Yoda miraron de un lado a otro. Notaban algo.
- ... lado oscuro -terminó el padawan.
Yoda miró lentamente hacia arriba. Justo a tiempo para ver cómo una pequeña esfera metálica caía hacia el desfiladero.
- ¡Al suelo! -gritó
el maestro alzando su mano derecha.
- ¡Un detonador termal! -gritó Obi-Wan al ver caer el objeto. ![]()

Detonador termal
El maestro detuvo la
bomba en el aire y la proyectó con fuerza hacia arriba. La explosión
fue de una gran potencia, llegando a hacer saltar rocas de lo alto del desfiladero,
aunque no lo demasiado grandes ni pesadas como para provocar grandes daños
al grupo. ![]()
- Parece que ya no caen
más... -murmuró Tarpals.
- Sí, eso parece... -Obi-Wan suspiró con amargura- ¡Pero
entre la confusión, Glass ha escapado!
- ¡No, maldita sea! -se quejó Jar Binks.
- Razón de más para la marcha acelerar -dijo Yoda-. Tiempo habrá
para la identidad de nuestro atacante descubrir.
- ¿Por qué esperar?

Darth Maul
Inesperadamente, un
encapuchado vestido de negro había aparecido en el camino, a unos cuantos
metros por delante del grupo. Iba arrastrando con un solo brazo a Glass, cuya
cara palidecía de terror y no emitía sonido alguno. ![]()
- Que nadie se mueva... -murmuró Obi-Wan, blandiendo su espada.
El encapuchado se detuvo a unos cinco metros de él.
- Habéis superado
la prueba. Creo que seréis unos dignos rivales para mí... -dijo
casi en susurros pero marcando bien las palabras.
- Por favor... por favor, no me mate... -suplicó Glass, temblando de
arriba a abajo.
- ¿Lord Tyranus usted es? -intervino Yoda, acercándose con suma
cautela.
Por un momento se hizo el silencio. Finalmente, el encapuchado dejó escapar una terrible risa maníaca.
- No, no tendréis
ese honor
-añadió.
Después miró a los ojos a Glass y le soltó-. ¡Levántate!
- Sí... sí, mi señor... gracias... -gimió Glass
incorporándose.
- Cuidado, percibo una trampa... -le susurró Obi-Wan a Yoda.
- Nos has servido bien, Glass Binks -continuó el encapuchado, en un tono
repentinamente amigable-. Gracias a tu labor, has traído a los geonosianos
rebeldes y a esos dos jedis hasta un callejón sin salida.
- Lo... lo he hecho por usted, mi señor... -Glass suspiró aliviado.
- Sí, y te lo agradezco.
Fue demasiado rápido como para evitarlo. El encapuchado encendió, para asombro de todos, una espada-luz muy similar a la de Obi-Wan, pero de un intenso color escarlata. Y sin vacilar ni un segundo, le cortó la cabeza a Glass.
- ¡No! -gritó
Obi-Wan.
- Lamentablemente, ya has visto demasiado -repuso finalmente el encapuchado.
![]()
Todos dieron un más que prudente paso atrás. Jar notaba cómo un cúmulo de sentimientos contrarios se desataba en su interior. Obi-Wan sujetó la espada con firmeza y miró al asesino, El viento había comenzado a echar atrás ligeramente su capucha. Ojos amarillos. Piel roja y negra. Unas extrañas protuberancias en la cabeza. Era una imagen casi demoníaca.

Darth Maul a punto de atacar
- Un arma jedi esa espada
parece -murmuró Yoda-. Sin embargo, el lado oscuro intenso en él
es.
- ¿Quién eres tú? -preguntó el padawan, muy tenso.
El asesino le devolvió una mirada cargada de odio.
- Mi nombre es Darth
Maul -dijo finalmente-. Y todos los que lo oyen... ¡mueren! ![]()
Inmediatamente se abalanzó sobre Obi-Wan, dispuesto a acabar con él y con todos sus acompañantes.
¿Has llegado hasta aquí googleando por esos mundos? Pues ya que estás, visita el resto de Webs Revueltos, la página personal de Daniel -Shimart- Muñoz (a.k.a. Dani el Mutante) desde hace más de diez años. Aprovecha que te dan algo gratis... ;O)