Por fortuna, tal como ya se ha dicho, Obi-Wan era una persona tremendamente ágil. Las espadas entrechocaron lanzando un breve pero intenso fogonazo de luz. Los contendientes aguantaron el pulso durante unos instantes.
- ¡Vamos, "jedi"!
-gritó Darth Maul, pronunciando esa última palabra como si la
escupiera- ¡Muéstrame lo que sabes hacer!
- ¿No te han dicho nunca que hablas demasiado? -respondió Obi-Wan
con sarcasmo. ![]()
Maul acabó cediendo y dio
unos pasos hacia atrás, ganando tiempo suficiente para dar un giro sobre
sí mismo y atacar al padawan por donde menos se lo esperase. Pero Obi-Wan
Kenobi era ya mucho más que un aprendiz, y no tuvo más que guiarse
por su instinto para averiguar exactamente lo que pretendía hacer Maul
y bloquearle. Continuó defendiéndose casi sin esfuerzo en los
siguientes ataques. ![]()

Obi-Wan vs. Darth Maul en Geonosis
- ¡Increíble! -exclamó
Jar, el cual se había refugiado junto a Yoda, Rep Been y Tarpals a una
distancia prudencial para ver el combate-. ¡Su alumno es extraordinario!
¡Seguro que ese tipo no se ha enfrentado nunca a un rival así!
- Obi-Wan tampoco, mucho me temo... -murmuró Yoda preocupado.
Darth Maul, pese a todo, parecía estar disfrutando con el combate. Pero no precisamente porque ya hubiera olvidado la última vez que tuvo una pelea decente, sino porque estaba estudiando a su adversario.
Y sabía que podía vencerle.
* * *
El maestro de Darth Maul no estaba mirando el combate. No le hacía falta. Su dominio de la Fuerza le permitía ser consciente en casi todo momento de lo que ocurría a centenares de metros de donde se encontraba. Es decir, el centro de mando. Decenas de geonosianos convertidos a la causa de la Armada Blanca trabajaban frente a monitores, vigilando el buen funcionamiento de la mina y los astilleros.
Él también sabía que el combate estaba sentenciado y que Maul ganaría. A menos que...
- ¡Lord Tyranus! ¡Lord Tyranus!
Parpadeó al escuchar su nombre.
Al menos la mitad del mismo. Su propio maestro le rebautizó mucho tiempo
atrás como Darth Tyranus. Se encontraba de pie casi en el centro de la
estancia circular, como si intentara resaltar su posición de líder
máximo. ![]()
Aunque no lo fuera, claro.
- ¿Sí? ¿Qué
sucede? -respondió al girarse y ver venir hacia él a un geonosiano
convertido a su causa. Parecía inquieto.
- ¡Acabamos de recibir un aviso de proximidad! -prosiguió el geonosiano-
¡Naves no identificadas se aproximan a Geonosis!
- ¿Qué? ¿Cuántas naves? -preguntó Tyranus
sorprendido.
- ¡Más de cuarenta cazas, milord! ¡Antiguos, pero bien armados!
Lord Tyranus guardó silencio. Alguien como él jamás perdería los nervios ante una situación así. Sólo necesitaba meditar un instante.

Darth Tyranus
- ¿Milord? ¿Cuáles
son sus órdenes? -insistió el geonosiano. En realidad, la sala
entera estaba pendiente de la respuesta.
- ¿De cuántas unidades disponemos? -dijo finalmente.
- Er... terminadas, unas cien.
- Bien. Avisa a los pilotos.
- ¿A qué escuadrón, milord?
- A todos... ![]()
Y tras dar esta última orden, volvió a poner su atención en el combate de su aprendiz.
* * *
- ¡Ungh! -se quejó el
padawan. Esa patada a traición le había empujado violentamente
contra una pared de piedra.
- ¡Concentración, Obi-Wan! ¡Concentración! -exclamó
Yoda. ![]()
El padawan frunció el ceño, algo molesto. ¿Era necesario que su maestro le gritara eso en un momento tan delicado?
- ¿Eso es todo lo que sabes hacer? -se burló Darth Maul- ¡Qué decepción!
Maul se lanzó sobre Obi-Wan dispuesto a sentenciar el combate, pero este último detuvo la estocada con un rápido movimiento de su propia espada. Tras impulsarse en la pared, Obi-Wan atacó sin censar y con gran rapidez a Darth Maul, obligándole a retroceder varios metros mientras bloqueaba los golpes. Por primera vez, este último parecía estar sorprendido.
Llegaron al final del desfiladero, que concluía en un gran saliente de piedra sobre un enorme precipicio, en el fondo del cual se abría paso un río. Ahora el combate parecía estar bastante igualado, tanto en ataque como en defensa.
- Vaya, vaya... ¡reconozco que te he subestimado, jedi! -exclamó Darth Maul. Estaba disfrutando como nunca.
De pronto, el padawan fijó su vista durante décimas de segundo en un punto por detrás de Darth Maul, más allá incluso del precipicio.
- Ese es el mayor problema de los
que seguís la senda del lado oscuro -sentenció Obi-Wan, sonriendo.
- ¿Eh? ¿De qué hablas, escoria? -bramó Maul.
- De que te has confiado demasiado... ¡y la realidad te va a golpear!
Varias explosiones en el saliente de piedra desconcentraron durante un segundo a Maul. Tiempo suficiente para que Obi-Wan atacara con todas sus fuerzas y lograra destruir la espada de su enemigo. Ahora le tenía a su merced...
... lástima que los cazas grisáceos que estaban lanzando su batería de rayos láser sobre el escenario, hicieran algo difícil la captura de Darth Maul. Además, otra explosión cercana hizo tambalearse al padawan, momento que Maul supo aprovechar bien.
- ¡No, maldita sea! -exclamó Obi-Wan al ver lo que ocurría
Pero no podía quedarse bajo
semejante lluvia de rayos. Corrió velozmente hacia la seguridad del desfiladero,
refunfuñando para sus adentros por haber dejado escapar a Maul, que ahora
estaba deslizándose hacia una cornisa en mitad del precipicio. ![]()
- ¡Son los mercenarios que
contratamos! -exclamó Tarpals al ver venir a Obi-Wan hacia ellos- ¡Al
fin han llegado!
- Maestro, lo siento, ha escapado... -reconoció avergonzando el padawan
ante Yoda.
- No importa. Problemas más graves ahora tenemos...
- ¿Problemas? ¡Es nuestra salvación! ¡Al fin volveremos
a ser libres! -gritó Rep Been entusiasmado.
- Subestimando al enemigo estáis, me temo -murmuró Yoda, algo
preocupado-. Una gran batalla en el cielo a punto de estallar está...
Y no se equivocaba. Repentinamente,
decenas de cazas oscuros surgieron del lado contrario de la mina e inmediatamente
dispararon contra las naves recién llegadas al planeta. Estas últimas
tenían un diseño de biplano, lo que de por sí delataba
su antigüedad sin tener en cuenta las manchas oscuras y los parches metálicos
que cubrían a algunas. Las oscuras, por su parte, exhibían cascos
brillantes y dos grandes alas horizontales, además de una cabina cilíndrica
con un amplio ángulo de visión. ![]()
El grupo regresó corriendo al punto en el que habían apresado a Glass Binks. Desde ahí podía apreciarse la batalla en todo su esplendor sin que les vieran los soldados de la mina, más abajo.
- Las naves más antiguas son
Z-50, no hay duda -informó Obi-Wan observando el cielo-. Pero nunca había
visto a las otras...
- Lllevan el símbolo de la Amenaza Fantasma... quiero decir, de la Armada
Blanca -puntualizó Jar-. Las han construído aquí mismo,
a partir de los minerales que extrajeron nuestros hermanos esclavizados... ¿cómo
las llamaban? -añadió pensativo.
- Tie Zero, me parece -respondió Tarpals, que también miraba atentamente
hacia arriba. ![]()
|
Z-50
|
Tie
Zero
|
Destellos rojos y verdes llenaron el cielo. Los primeros provenían de los cañones de los Z-50, cuya forma de luchar indicaba que sus pilotos habían sobrevivido ya a muchas batallas aéreas. Su estrategia consistió en enviar treinta de las cuarentas naves al corazón mismo de la batalla, mientras las otras diez daban vueltas alrededor del enjambre disparando a cualquier enemigo que intentara huir.
Por su parte, los destellos verdes provenían de los Tie Zero. Estos iniciaron la batalla atacando en escuadrones de cinco naves, formando flechas en el cielo. Un exceso de confianza hizo que, aunque en los primeros minutos llevaran la ventaja destruyendo a siete de los Z-50, poco a poco fueran cayendo ante la estrategia superior de los mercenarios.
Especialmente la de dos.
- Lo notas también tú,
¿verdad, Obi-Wan? -le preguntó Yoda con la vista fija en la batalla.
- Sí, maestro -respondió el padawan-. La Fuerza es muy intensa
en ellos...
¿Has llegado hasta aquí googleando por esos mundos? Pues ya que estás, visita el resto de Webs Revueltos, la página personal de Daniel -Shimart- Muñoz (a.k.a. Dani el Mutante) desde hace más de diez años. Aprovecha que te dan algo gratis... ;O)